INDEPENDENCIA DE CATALUÑA
A vueltas con la nacionalidad de unos hipotéticos catalanes independientes
EL IMPARCIAL/Efe
miércoles 23 de septiembre de 2015, 13:17h
Actualizado el: 23 de septiembre de 2015, 21:52h
Las dudas de Mariano Rajoy y las explicaciones de Carlos Alsina sobre si los ciudadanos de Cataluña perderían o no la nacionalidad española y la ciudadanía europea, ante un posible escenario de independencia, han abierto un debate de complicada resolución.
Ante la polémica surgida tras la entrevista radiofónica en la que Mariano Rajoy no supo responder con demasiada precisión sobre si los catalanes perderían o no su nacionalidad española y ciudadanía europea en caso de independencia, entendiendo que sí, hoy el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha confirmado que la respuesta sería rotundamente afirmativa.
Margallo ha asegurado que "cuando uno se sale de un país es obvio que abandona todos los atributos que le da la pertenencia a ese país", contradiciendo el razonamiento que daba este martes Carlos Alsina a Rajoy en el transcurso de la entrevista, ante el desconocimiento del presidente. El periodista aseguró que "la ley dice que el ciudadano nacido en España no pierde la nacionalidad aunque resida en un país extranjero, si manifiesta su voluntad de conservarla". Asimismo, mantendrían la ciudadanía europea al mantener la nacionalidad española, apostilló Alsina.
Pero si bien es cierto que la Constitución dice en su artículo 11 que “ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad" -y el Código Civil completa la norma dando la posibilidad a cualquier español que hubiese optado por adquirir una nacionalidad extranjera de solicitar en un plazo de tres años el mantener la original- no menos cierto es que ni la propia Constitución ni ninguna otra ley española contemplan la posibilidad de secesión de una parte del territorio. Es más, ese hecho sería contrario a la “indisoluble unidad de la nación española” que proclama la Carta Magna.
Por tanto, habría una contradicción implícita en acudir a las leyes para justificar el mantenimiento de la nacionalidad española tras un hecho que rompería esas mismas leyes. La respuesta, por tanto, quedaría sujeta a interpretaciones futuras en caso de que la independencia efectivamente se produjese.
En lo que a la ciudadanía europea concierne, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado este miércoles que que los ciudadanos con nacionalidad española que viven en países de fuera de la UE no están sujetos a los derechos comunitarios, y ha pedido no mezclar lo que afecta a los individuos con lo que concierne a los Estados. "Los tratados de la UE no acompañan al ciudadano en cuanto a su aplicación en el territorio en el que vive ese ciudadano en concreto", ha insistido Fernández Díaz.
Por otra parte, Margallo ha advertido de que una declaración unilateral de independencia "no tiene cabida en la Constitución española ni en ninguna otra Constitución escrita en el mundo", de manera que "no tendría efectos jurídicos, no sería reconocida ni por la Unión Europea ni por Naciones Unidas y dejaría a Cataluña en una situación muy complicada".