Sobre el efecto de la desaceleración de la economía china, ha manifestado que, a pesar de que “puede haber sustos”, tiene efectos positivos sobre la economía española, ya que introduce presión a la baja en los tipos de interés y mantiene bajos los precios de las materias primas.
En cuanto a Cataluña, ha manifestado que “hasta ahora, la retórica nacionalista no ha tenido consecuencias sobre la economía catalana”, y, en su opinión, por el momento no es una variable de riesgo. Sí lo sería si los mercados, las personas, las familias o las empresas comenzaran a pensar en la posibilidad de una independencia real.
En ese caso, ha relatado Feito, podría darse una situación parecida a la de Quebec, que al emprender un proceso separatista perdió capitales, inversiones y población, de manera que perdió peso en el conjunto de la economía canadiense, que, sin embargo, no resultó afectada en su conjunto, ha dicho.
Sí se ha mostrado inquieto por el resultado de las Elecciones Generales que, previsiblemente, se celebrarán este mes de diciembre: “Gobierne quien gobierne, si hay una coalición que revierte las reformas y deshace los ajustes, se puede vaticinar que el crecimiento del empleo explotaría como un globo”, ha manifestado José Luis Feito.
En este sentido, se ha referido a los partidos que prometen “el paraíso en la Tierra”, que en su opinión pueden llevar a España al “infierno” de los primeros años de la crisis.
En cuanto a los presupuestos, Feito ha resaltado que el principal problema de la economía española es su alto nivel de endeudamiento, tanto público como privado. En su opinión, la recuperación sólo será sostenible con un aumento del endeudamiento privado. Por tanto, para no llegar de nuevo a la situación que condujo a España a la crisis, se debe hacer un esfuerzo de desendeudamiento del sector público.
Esto comportaría reducción del gasto a través de, entre otras cosas, una reforma del sistema de pensiones, e incrementar los ingresos con un modelo en que se prime la imposición fiscal indirecta sobre la directa.