www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS

El día después

viernes 25 de septiembre de 2015, 20:14h

Mira que lo siento, querido editor (José Varela Ortega, nieto de don José, y no es por señalar), pero hay que ver qué daño ha hecho la conllevancia orteguiana, el cojonudismo unamuniano, el ofendismo quevediano y el ‘To er mundo é güeno’ de Manolo Summers que estás en los cielos.

Memorial de agravios. Entre el cero y la nada sólo hay un inquietante espacio vacío que lo llenará el abismo, o como mucho el prefijo telefónico de pago de la futurible Catalunya Lliure.

La dignidad es innegociable. No están jodiendo la patria, sino la convivencia. El porfiado que persevera en el error, además de contumaz suele ser un necio. Y en la caverna del “Oasis” la majadería se ha consagrado como deporte nacional.

Ningún problema, allá ellos, si se auto mutilan pegándose un tiro en el pie o acaban despellejándose de cuerpo entero de tanto tirar del padrastro de una uña del pie. Lo que no tiene un pase es que involucren a los demás en su abracadabrante locura, promoviendo un suicidio colectivo a cuenta de un patio de butacas impasible.

Me pregunto qué será del pueblo cautivo el día después, a uno y otro lado del cortijo. No está este cronista muy puesto en las profecías de Nostradamus, pero lo mismo el lunes se acaba el mundo a cuenta de una lluvia fina inesperada de meteoritos y nos ahorramos más disgustos innecesarios. O sea.

Homenaje a Forrest Gump. Sociedad civil. Agentes económicos y sociales. Fantasías animadas de ayer y hoy. Lo que va del iluminismo bávaro que profesa el tal Guardiola (que sigue dando el cante, pero a lo chungo, como el cantante del mismo nombre y apellido que representó a España en el Festival de Eurovisión)…, a la vía muerta.

Catalonia, unidad de destino en lo universal, a costa de la España ladrona. Perdona a tus siervos, Señor, porque no saben lo que hacen. No es literal de Lucas, porque no tengo el Nuevo Testamento a mano y tampoco es cuestión de cruzar a estas horas la Castellana para andar a buscarlo en la Biblioteca Nacional, con la pereza que entra tener que atravesar el arco de seguridad hasta llegar a la estantería. Pero se entiende.

Cuando todo pase y nada quede, los más renegados acabarán teniendo que reconocer que en el fondo han sido siempre los más españoles, como las hechuras sanchopancescas de Junqueras, ‘el quinto Beatle’, que parece sacado de un rollo de celuloide en blanco y negro de CIFESA o, ya puestos, de una obra de teatro de Jardiel Poncela, tipo Angelina o el honor de un brigadier.

De la Bética a la Penibética pasando por el número 10 de Downing Street, donde Whitehall, allá en Westminster, una hora menos que en la Península y la misma que en Canarias. Alucino, vecino, al comprobar cómo puede haber tanta gente que se escandaliza porque en una biografía braguetera se asegura que el Premier británico, en sus años locos en Oxford, participó en una ceremonia de iniciación sexual a cuenta de la cabeza de un cerdo y agarró algún que otro colocón fumando hierba…, habiendo como hay tanto sujeto con derecho a voto que camina a cuatro patas como un gorrino mamado y en lugar de fumársela, se la come.

Bien mirado, lo mejor que podría suceder este domingo es que ganara el sí por aclamación y se consumara el golpe de Estado para meter a ‘les putschistes’ en la cárcel berlangiana y poder celebrar tranquilos y sin sobresaltos el 95 aniversario de la Legión, con una parada militar, a 160 pasos por minuto, en la avenida Meridiana de lo que viene siendo la Barcelona invadida por los francos. Lo que va de la Chanson de Roland al Poema de Bernardo del Carpio.

Se entiende el berrinche que han cogido en el periódico oficial del régimen, La Retaguardia del conde y Grande de España por obra y gracia de Alfonso XIII, al hacerse eco, eco, de las declaraciones de Miguel Reina, ex portero del Barça (y de mi Atlético de Madrid) y padre de Pepe, cuando ha dejado caer que «las cárceles se hicieron para los que delinquen».

No está lejos el día que Mas salga al balcón, esposado, con un mono color butano y arrastrando una bola de hierro atada al tobillo. Y como el CEO de Volkswagen no le quede más remedio que reconocer, con esa mandíbula cuadrangular que tanto le delata, que la ha «cagado por completo».

En el balcón del ayuntamiento, a cuenta de la Mercé, estuvieron a punto de liarse a hostias Alfredo Bosch y Alberto Fernández, porque el esquerrano, sujeto peligroso, desenvainó una estelada para enfervorizar al ganado congregado en la plaza; y cuando el concejal del PP intentó desplegar la enseña nacional, para contrarrestar la payasada, allá que fue el teniente de alcalde de Colau, Gerardo Pisarello, otro elemento, para terciar en el forcejeo y evitar que los del PP consumaran la “fechoría” de desplegar la bandera de España. Y todo ello, con la sonrisa de hiena de Arturo, recreándose en la escena, como si la cosa no fuera con él.

Nada de esto estaríamos hablando si hubiésemos seguido los sabios consejos de Gasol para alcanzar el éxito: «bajar el culo y apretar en defensa».

En cierta ocasión, el jurado del concurso de Miss Mundo tuvo la ocurrencia de preguntarle a Miss Panamá quién era Confucio. Y Giousue Cozzarelli, que estaba como un queso pero que andaba con lo justito (de bikini y de cerebro), contestó: «El que inventó la confusión».

Pues eso, confundidos estamos, a la espera de saber lo que nos deparará la declaración unilateral de independencia de todos estos Confucios, que ojalá hubieran leído al maestro chino, que fue aquél que diu, como diría el genial Eugenio, que si el príncipe es virtuoso, los súbditos imitarán su ejemplo. En Catalonia, como el caudillo tiene poco de virtuoso, se explica la de tonterías que están aconteciendo. No es una maldición gitana, pero los hay que merecen vivir bajo el yugo de una ‘Dinastía del tres por ciento’ por los siglos de los siglos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • El día después

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    779 | Pontevedresa - 25/09/2015 @ 23:05:35 (GMT+1)
    Como una imagen vale más que mil palabras lo sucedido ayer en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona, habrá convencido a más de uno de que hay que ir a votar. El boludo Pisarello al que le hemos regalado nacionalidad y medio de vida, y reo ya de nepotismo con Colau, tuvo la desvergüenza de no mandar retirar la estrellada y forcejear y arrebatar la bandera que como respuesta sacó Fernández Díaz. Los demás partidos con una equidistancia asquerosa.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.