LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS
El sabotaje nacional
José Antonio Ruiz
x
jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 09 de octubre de 2015, 20:49h
Coitus interruptus. El símil, a huevo de gallina. ¡Cobardes! El corte de la línea de AVE entre Madrid y Barcelona, como metáfora de la ‘desconexión’ de esta España estupefaciente, en tiempo de descuento, que ya no da más de sí, avergonzada de sí misma, aquejada del complejo de Empédocles. Lo preocupante, querido Raúl (del Pozo) no es que la patria fallida haya estado siempre a medio hacer, sino que esté a medio deshacer.
Además de cafres, los kaleborroqueños que han perpetrado la fechoría son tan ignorantes, que ni siquiera han tenido el sentido de la oportunidad de hacer coincidir deliberadamente el corte del cordón umbilical (el mazo de fibra óptica y el palmo de cobre) con el 12 de Octubre, Fiesta Nacional, rebautizada como el Día del Patriotismo Constitucional.
Los países traumatizados, que se avergüenzan de los fantasmas de su pasado, debieran rendir homenaje a Habermas y releerlo para evitar la interpretación errónea de quienes tienen cargo de conciencia por culpas ajenas, como si fuéramos cómplices de los inquisidores que escribieron la leyenda negra con tinta de sangre.
La Iberia saboteada, a la altura de Villafranca del Penedés, se debate entre el ‘moño sí’ y el ‘moño no’, antesala del caos y del sálvese quien pueda. Al paso que vamos, no van a quedar ni las reliquias de España.
Las tribus más trogloditas que abrevan en el Oasis de la Catalonia enfermiza, parecen haberse propuesto volver a la Edad del Cobre. Próxima estación, al tiempo (ojalá me equivoque): terrorismo político, a cuenta de los nostálgicos del anarquismo anticapitalista y norcoreano, que se columpian entre la majadería y la delincuencia.
Hay que estar muy pasado de vueltas para votarles o andar justito de masa neuronal. Pero lo cierto es que son varias decenas de miles los sujetos que les soban el lomo en las urnas y que se han convertido en colaboradores necesarios.
Si pasa lo que pasa, es porque ya nadie está a lo que tiene que estar. Pareciera como si los filósofos se hubiesen cansado de pensar, por hastío o porque sencillamente ya no tienen nada interesante que decir.
Y como los sociólogos arriólicos andan ocupados devanándose los sesos con los sondeos y los tactos rectales…, digo yo que alguien que no ande tan sobrado de autoestima tendrá que atreverse a decir, so pena de que lo tachen de tremendista y simple, que a falta de sustancia, la coreografía electoral está degenerando en un retrato catódico de la decadencia en la que está sumida la Reserva espiritual de Occidente.
Con los libros en la hoguera del olvido, nos volvemos a quedar con el pan, el circo y la crónica rosa de la futilidad: el desmelene nacional.
Definitivamente, los aspirantes están dispuestos a todo por el Trending Topic. España, en Prime Time, es una orgía de sofases donde el televidente se entrega al reino de la banalidad, en un intento de redimirse de sus frustraciones, lo cual tendría su explicación, o de su ignorancia, lo cual no tiene un pase.
El Late Show de Soraya no ha sido ni el primero ni el último que nos echaremos al careto. La vice acudió como reina madre al Hormiguero de Motos, el Johnny Carson de Requena, con dos cojones; abrazó a un perro víctima de los malos tratos infringidos por algún hijo de perra; se marcó un baile como Iceta y como La Kirchner, pero con un poco más de comedimiento; y cuando empezaba a gustarse y comenzaba a venirse arriba, cual bacante transida, dejó de sonar la música, besó a un calvo en todo lo alto del melón alopécico y se marchó a casa a digerir el subidón de adrenalina. Minuto de oro de la chica de oro: 4.750.000 espectadores.
Si Mariano se hubiera atrevido a hacer el ganso, sin miedo al ridículo, al ritmo del Uptown funk de Bruno Marks, del All My Loving de Los Manolos, del Quiero ser libre de Los Chichos, o del Te prometo el universo de Camela, con la bella Cospedal haciéndole los coros y Javier Arenas tocándole las palmas…, al PP le sobrarían los quince días de campaña que ahora se le van a hacer interminablemente eternos.
Rajoy no necesita un director de la cosa, sino a José Luis Moreno, el ventrílocuo, y su Noche de fiesta, con Norma Duval enseñando el mondongo y Marlène Mourreau impartiendo clases de metafísica. Menos mítines y más Mama Chicho, Tutti frutti, Cacao Maravillao.
El 20 se juega en los platós, en La isla de los famosos, en Mujeres y hombres y en el Gran Hermano de la hermana de Lorenzo, Milá. Telerrealidad. Popstars a gogó. La perfomance del pudridero nacional como representación semántica de un país a un clavo de la urna funeraria. Cuestión de escenografía.
El 21, está por ver que haya Supervivientes, pues más de uno va a tener que gritar socorro, Sálvame, o atravesar los Pirineos sobrevolando la plaza de San Jaime en parapente, camino de Perpiñán. Me preguntó qué hará Rato en semejante tesitura, habiéndole retirado el señor juez el pasaporte, qué corte. Lo mismo se dedica a descifrar neutrinos.
La parodia electoral se parece cada vez más al Club de la comedia, a las aventuras de Benny Hill y a los desternillantes diálogos de Las noches de tal y tal de Jesús Gil y Gil, que descanse en paz.
Este cronista tenía una abuela de derechas que votaba a Anguita porque era guapetón. Y otra abuela de izquierdas que votaba a Suarez por la misma razón. Hoy la una votaría a Albert y la otra a Pedrooo, el de Heidi, al que acabo de ver en una foto amarrando por el hocico a una vaca lechera.
Claro que si al abajo firmante, que lleva veinte años sin votar, le pusieran delante a Begoña Villacís y a Inés Arrimadas, llegado el caso, que desgraciadamente no es el caso, dudo mucho que le diera el voto a esa señora que llama «interventor» al presidente del Cortinglés, no fuera a ser que me diera las gracias con un beso, se le saliera la dentadura postiza con el diente de oro engastado y terminara rodando hasta enjuagarse ella sola en el agua turbia de la Cibeles.
Estamos en un plan, y tal y tal, que el candidato que no esté macizo, tiene menos futuro como político que Aznar como contador de chistes.
España, Planeta Calleja, no ha cumplido cuarenta años en democracia, pero se consuela pensando que como Kate Winslet sigue en la cima. A la vista está que quien no se consuela es porque no quiere.
|
Periodista
|
jantonruytelefonicanet/9/9/20
|