Atentado en Turquía, qui prodest?
martes 13 de octubre de 2015, 09:01h
Todavía no hay noticias sobre la autoría del atentado que la pasada semana acababa con la vida de más de un centenar de personas en Ankara. Se trata del peor ataque terrorista de la historia de Turquía, país que de un tiempo a esta parte parece abonado a la tensión permanente.
Desde hace años, Erdogan intenta abanderar la representación del Islam político, sin mucha fortuna. Su sospechosa inacción en el tema del IS -la frontera turca es un auténtico coladero de yihadistas, ante la pasividad de Ankara- no gusta a un mundo árabe que, como Jordania o Arabia Saudí, integran la coalición internacional que bombardea sus posiciones. Precisamente, las sospechas del atentado parecen recaer en el Estado Islámico, si bien la ausencia de datos oficiales impide confirmar nada todavía.
Así pues, Erdogan no puede vender en el plano doméstico lo que a todas luces es una política exterior nefasta. Pero tampoco a nivel interno la situación es mucho mejor. Autoritarismo y corrupción son las señas de identidad de un régimen que, de forma tan sutil como inexorable, cada día se islamiza un poco más. La democracia turca es manifiestamente mejorable, y buena prueba de ello son los intentos de Erdogan de silenciar tanto a la oposición como a la prensa crítica. De hecho, el atentado se produjo durante la celebración de una marcha opositora. Es complicado, pues, determinar quién puede estar interesado en desestabilizar con una acción semejante. En cambio, sí es seguro que Erdogan lo utilizará para aumentar la represión en aras de “la seguridad”.