Colombia reacciona ante Maduro
miércoles 21 de octubre de 2015, 09:54h
Desde que Nicolás Maduro cerrase unilateralmente la frontera con Colombia, 22.000 colombianos se han visto obligados a retornar a su país. Además, hay casi 1.500 familias divididas, y el trato que se les dispensa a los que se han visto obligados a quedarse en Venezuela llega al punto de negarles la cartilla de racionamiento o demoler sus casas.
Frente a esta actitud, el Gobierno colombiano ha reaccionado con la adopción de varias medidas para favorecer la reunificación familiar, entre ellas la nacionalización de cónyuges venezolanos casados con ciudadanos colombianos, así como la asistencia consular para la reunificación de menores que hubieran sido separados de uno o ambos progenitores.
Son dos formas de hacer política. Maduro ha recurrido a fomentar la tensión con su vecino deportando a miles de colombianos -cuyos bienes eran previamente confiscados y sus casas demolidas- y militarizando la frontera para distraer la atención sobre la grave crisis a todos los niveles que padece Venezuela. Santos, por su parte, evita las provocaciones en la medida de lo posible y se dedica a intentar solventar los problemas que le vienen desde el lado venezolano. Lo peor es que el nefasto horizonte electoral que le pronostican a Maduro las encuestas sugiere que el dictador chavista seguirá creando conflictos para distraer a una ciudadanía cada vez más al límite.