Los diarios llevan este jueves una de esas fotos que explican mucho, de esas que “valen más que mil palabras”. En favorecedor ángulo contrapicado, los dos ‘cabezas’ del PP y el PSOE, charlan relajados pero firmes a las puertas de una otoñal Moncloa. Almorzaron Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en el madrileño palacio y pactaron garantizar la unidad de España frente al secesionismo catalán. Algunos opinantes consideran que esto cambia de eje toda la campaña electoral. La partida era de cuatro y, sin embargo, sólo dos salen en todas las portadas. Albert Rivera, cuyo discurso también se basa en la firmeza contra el separatismo queda, por el momento, fuera de la foto de la unidad.
El Mundo titula: “Bloque constitucional para responder al independentismo”. Tomada desde abajo, en ligero plano contrapicado, Rajoy y Sánchez exhiben buena planta, aplomo, seriedad, en la principal fotografía del diario, que se vendrá repitiendo en el resto de las cabeceras. “Se reúnen para negociar una hoja de ruta común que garantice la ‘unidad nacional’ ante el órdago de Junts pel Sí y la CUP”. También asegura que es Susana Díaz la que ha impuesto el discurso más duro en Ferraz. Además, “Hacienda aflora 40.000 millones de patrimonio en territorios ‘opacos’”.
Luis María Anson cree que los separatistas catalanes han dado un aire nuevo a la precampaña electoral. Escribe así: “Los secesionistas catalanes han proporcionado a Mariano Rajoy la baza que necesita para recuperar el terreno perdido en el voto popular. La mayor parte de los simpatizantes del PP, los que el pasado 24 de mayo refugiaron su desencanto en la abstención, prefieren la unidad de España al bienestar económico. Si Rajoy actúa de forma contundente dentro de la ley y conforme a la prudencia política, se volcará a su favor el electorado perdido”.
La Razón sigue tirando del hilo de la exclusiva que dio este miércoles y dice que “Los Pujol pedían comisiones de hasta el 6% a las empresas en Barcelona”. En la foto, Rajoy y Sánchez “pactan un frente común en defensa de la Constitución”. “Unidad por España” es el título elegido por el diario. Sobre los datos publicados por la agencia tributaria: “El 3% del PIB de España está invertido en Suiza y Luxemburgo”
Fernando Rayón reflexiona sobre por qué Rivera ha quedado fuera de la foto: “Ni que decir tiene que la propia campaña podría terminar por situar a Albert Rivera por encima de Pedro Sánchez, sobre todo porque esta campaña se jugará en un terreno que el presidente de Ciudadanos conoce muy bien. Y claro, esto no podía quedar así. Rajoy, que sabe que necesitará a alguien con el que gobernar, no descarta así al PSOE, pacto que muchos ven contra natura”
El País interpreta que la foto de Rajoy y Sánchez es la respuesta a su editorial del miércoles, donde pedía unidad y acción contra el secesionismo: “Rajoy reacciona y trata de unir a los partidos contra la secesión”. Dice que el presidente se coordina con Sánchez frente a la declaración de independencia”, y que “Ciudadanos, PSC y PP quieren impedir la votación en el Parlamento catalán”. En un sumario, “Sortu aprovecha la crisis catalana para retomar su agenda independentista”. Sobre la información de la agencia tributaria, titula: “La casa en Francia y el dinero en Suiza”.
En el editorial: “Adios, Artur Mas”, se despide el diario. Dice que “al asumir el plan antisistema, el responsable político del 3% se suicida”.
ABC, con la foto de Rajoy y Sánchez: “Unidad imprescindible para defender España”. En el editorial, dice que “tanto PP como PSOE tienen estar a la altura de la dimensión histórica del reto”.
Ignacio Camacho también cree que Rajoy es uno de los grandes beneficiados por la situación en Cataluña: “El golpe soberanista es un problemón que sin embargo otorga al Gobierno la oportunidad de encontrar el discurso político que venía buscando. El debate de la campaña ha girado de golpe para situarse en el plano de la unidad de España, el concepto matriz de la derecha y, por lo mismo, una idea en la que la izquierda se siente visceralmente incómoda. La intentona de secesión ofrece al PP y a Ciudadanos el marco mental que mejor dominan y coloca a los socialistas ante su pesadilla más ingrata: la del ensamblaje nacional”