En sus memorias
El músico Eric Clapton destapa secretos sobre su relación con Bruni
viernes 25 de enero de 2008, 13:55h
Eric Clapton, uno de los grandes iconos de la música, acaba de publicar sus memorias, "Clapton. La autobiografía" (Global Rhythm), en las que relata una crónica de su vida profesional y también personal, para muchos muy esperada. Conocido por ser bastante reservado en un mundo el que impera la ostentación, la extravagancia y el pasteleo, Clapton habla por primera vez de su amor por la mujer de su amigo George Harrison, Pattie Boyd, que le llevó a la desesperación y la heroína, de su hijo Conor, que falleció con tan sólo cuatro años cuando se precipitó al vacío por una ventana de un apartamento neoyorquino y de la relación que mantuvo con Carla Bruni, actual novia del presidente francés Nicolas Sarkozy.
Lo más interesante, por la actualidad del tema, llega en la página 243, dedicada a la cantante italana Carla Bruni. El músico norteamericano relata cómo conoció a Bruni: "Durante las sesiones de grabación de Journeyman, me presentaron a una joven modelo italiana muy guapa, Carla, quien se convirtió, por defecto, en mi siguiente profesora de la vida". "Al principio –confiesa- yo no estaba demasiado interesado, pero resultaba evidente que ella era una fan de la música y parecía que yo le gustaba mucho. Empezamos a salir y en poco tiempo estaba obsesionado con ella".
Pero pronto la realidad le despertaría de su letargo de amor. "Los Stones pasaron por la ciudad en su gira Steel Wheels, y Carla mencionó que era fan suya y me pidió que la llevara el concierto", asegura el músico. Confiado, añade, la llevó a los camerinos para que conociera a los Stone. Recuerdo que le advertí a Jagger: "Por favor, Mick, ésta no. Creo que estoy enamorado". Pero, a pesar de todas sus súplicas, fue sólo cuestión de días y pronto, dice Clapton, "Mick y Carla iniciarion un amor clandestino".
Aunque Clapton lo desconocía, al poco tiempo se dio cuenta e, incluso, tuvo que vivir la humillación de los comentarios de unos amigos de Carla, que se compadecieron de su trance en un viaje que realizó a St. Tropez para visitar a la modelo y a su familia. "Me insinuaron que Carla tenía tendencia a cambiar de hombre rápido, a veces de manera despiadada", afirma el cantante. Como todas las historias, ésta también tiene su moraleja: "Carla me enseñó a diferenciar entre lujuria y amor y, un poco más tarde, entre placer y felicidad". Durante un tiempo la amistad que unía a Clapton y Mick se rompió y permanecieron distanciados pero, según dice, más tarde sintió gratitud y compasión hacia el líder de los Stone, por librarle de una condena segura.