El presidente ruso Vladimir Putin ha ordenado suspender todos los vuelos a Egipto por seguridad y espera ahora que se aclaren las causas del siniestro del Airbus A-321 que se estrelló con 224 personas a bordo. Mientras EEUU y el Reino Unido mantienen las sospechas de que el avión sufrió un atentado y se habla ya de que en las cajas negras se oye una explosión, Rusia no acepta, todavía, esta versión y niega que todo sea responsabilidad de Estado Islámico en venganza por la intervención rusa en el conflicto sirio.
El Servicio Federal de Seguridad FSB (antiguo KGB) recomendó la suspensión de los vuelos al país árabe hasta que no se determinen las verdaderas causas de lo ocurrido. Poco después, el presidente Putin daba luz verde y ordenaba poner esa medida en práctica, además de garantizar el regreso al país de los ciudadanos rusos que se encuentran en Egipto.
Aunque Moscú insiste en que "no se descarta ninguna hipótesis”, la decisión de suspender los vuelos a Egipto, que ya han adoptado otros países, parecía inevitable. No se reanudarán hasta que se pueda "garantizar la seguridad de los vuelos y de los procedimientos previos" al embarque. La suspensión no afecta solo a los destinos turísticos del mar Rojo, sino a todos los vuelos a y desde Egipto.
Intervención de Rusia en Siria
La decisión tiene fuertes implicaciones políticas, ya que la posibilidad de que se confirme que una bomba derribó el avión ruso daría razones a los críticos en el país de la intervención rusa en Siria y de la mano de Estado Islámico detrás del posible atentado.
En este sentido, en la televisión pública francesa ya ha informado un investigador, que ha tenido acceso a la grabación de las cajas negras del avión ruso, de que se escucha claramente el ruido de una explosión.
Según la fuente, no tuvo lugar tras una avería del motor. Esto incide en las sospechas de que pudo deberse a la explosión de un artefacto dentro del propio avión.
Igualmente, los servicios secretos británicos creen que la bomba fue colocada
en la bodega del avión ruso, según explicaba la BBC, donde se añadía que el Gobierno británico cree en esta hipótesis tras recibir información de inteligencia obtenida de la interceptación de comunicaciones entre milicianos islámicos.
No en vano,
la rama egipcia del grupo terrorista Estado Islámico ha insistido en atribuirse el derribo del avión ruso, aunque no ha ofrecido detalles sobre esa supuesta operación.