www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Políticos de batalla

domingo 08 de noviembre de 2015, 18:57h

Cuando Eisenhower todavía era un hombre de armas dijo que solo aceptaría la designación de presidente de EEUU si ambos partidos, demócrata y republicano, se lo pedían. Ike, al que un periodista definió como el sheriff clásico del Oeste, tenía excelentes dotes para la política. Prueba de ello es que sus compatriotas solían decir del general MacArthur que era el mejor soldado de América, y del general Marshall que era el mejor militar. De Eisenhower no decían nada como integrante del Ejército. Por eso terminó en la Casablanca siendo el civil número uno en USA y ocupando la jefatura de la gendarmería mundial. Por entonces, otro general, Patton, seguía empeñado en tomar Moscú.

Julio Rodríguez, el Ike de Podemos, será el número dos de la candidatura morada al Congreso por Zaragoza en las elecciones del 20-D. Por algo se empieza. En plena Guerra fría, el presidente Eisenhower visitó España para apuntalar al régimen franquista y, a cambio, obtuvo permiso para instalar en nuestro territorio bases militares americanas. Por ellas supimos los españoles mucho tiempo después que Yankee at home era el monótono grito de aquella incoherente izquierda española, prisionera de su antiamericanismo en sentimientos, que no en hábitos, que hacía gala de una superioridad para la imaginación y una inferioridad para el gobierno. Rodríguez ha sido jefe del Estado Mayor de la Defensa con Zapatero. Fuera ya del Ejército se ha enrolado como civil en la tripulación de Iglesias. Como hipotético Ministro de Defensa de un más que improbable Gobierno de Podemos, el antiguo soldado recibiría, sin duda, la orden de cierre de las bases yanquis y de salida de nuestro país de la OTAN, sintiendo, a la vez, cierta nostalgia del Pacto de Varsovia y de aquellas expresiones de cuando el telón de acero, tales como “amigos de la URSS”, “intelectuales antifascistas” “democracias populares” y otras contradictio in terminis.

Durante cuarenta años, desde 1939 hasta 1979, en España los asuntos de la guerra han estado en manos de militares. El primer ministro civil de la democracia en ocupar la cartera de Defensa fue Agustín Rodríguez Sahagún, quien sustituyó al teniente general Manuel Gutiérrez Mellado. Llama poderosamente la atención la irresistible inclinación de la actual izquierda española a volver a los tiempos de Franco, en los que convivían militares y civiles haciendo política. Podemos ficha al teniente general Julio Rodríguez y el PSOE a la comandante Zaida Cantera; ambos, hombre y mujer, con formación castrense, como Garcilaso de la Vega, hombre de la milicia que, sin embargo, prefirió no ser político, sino poeta. ¡Qué dos magníficas figuras ha perdido la lírica española! Si bien la nación ha ganado dos políticos de batalla.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(1)

+
0 comentarios