Actualmente nadie duda de la importancia del deporte en nuestra sociedad, incluso puede no faltarles la razón, a los que la consideran desproporcionada por excesiva.
En el concepto de deporte se engloban como indica la RAE, “la actividad física ejecutada con normas o reglamentos, con carácter competitivo, lo que generalmente obligará a entrenamiento y como segunda acepción, el conseguir placer y diversión con el ejercicio físico”. Mientras la carta europea del deporte, considera éste, como la actividad, organizada o no, capaz de mejorar nuestra condición física y psíquica e incluso las relaciones sociales.
Algo aparentemente satisfactorio y beneficioso simplemente, se ha convertido por su relevancia e influencia en nuestro medio, en algo básico en el mundo de la educación, la salud y cada día con más importancia, con la economía. Como ejemplo, solamente el fútbol supera el 1.5 % del producto interior bruto, ocupando aproximadamente el 2 % del empleo.
-En resumen, hoy el deporte, tanto a nivel de satisfacción y salud individual, como por las implicaciones socio-económicas antes indicadas, ocupa una parcela incontestable en nuestra vida, algo que no ha pasado desapercibido para los“poderes” que a través de los mandatarios dirigen o controlan nuestros comportamientos sociales. Ya viene de siglos atrás el “panem et circenses”, estando facilitado el circo, en nuestros días, por los medios de comunicación.
-Lo chocante, en mi parecer, no es ya los tiempos y espacios ocupados en dichos
medios, tanto escritos, como en radio y televisión, sino el contenido de los mismos, en los que con frecuencia, se considera más interesante la vida personal y los sucesos para-deportivos, de los deportistas de elite, que los logros, los sistemas para su consecución, o simplemente, emitiendo opinión o relato de lo acontecido durante la competición.
Por todo ello se entiende que en los deportistas de elite o de “alta competición”, los emolumentos por su actividad, sean una parte muy importante de sus ingresos, por los denominados derechos de imagen y publicidad.
-Muchos de los que amamos el deporte, pensamos que lo auténtico de esta actividad, es, fundamentalmente la realización de la misma, el deleite por el esfuerzo o el atractivo espectáculo que puedan brindarnos los deportistas, así como el sentimiento de sintonía, proporcionado por equipos, entidades, vinculados por relaciones personales, geográficas, etc. Pero no creemos de interés, los sucesos u opiniones de los deportistas, por muy excelsos que sean en su práctica deportiva.