El terrorismo llega al fútbol
miércoles 18 de noviembre de 2015, 09:22h
El partido amistoso que disputaron Francia e Inglaterra en el estadio de Wembley -Londres- se convirtió en una reivindicación masiva de convivencia en paz. Nunca hasta ayer La Marsellesa había sonado de un modo tan unánime en el Reino Unido; de hecho, todas las ediciones de los principales diarios británicos traían ayer en portada la letra del himno francés. Sin embargo, el Bélgica-España se suspendió la madrugada del lunes al martes, y el Alemania-Holanda fue abortado a escasos minutos de comenzar -ya había gente dentro del estadio de Hannover-, por “riesgo fehaciente de atentado”.
Y el sábado, un Madrid-Barça en el Bernabéu, quizá el partido con más medidas de seguridad que se recuerden en España. No es para menos. Francia decidió jugar su amistoso con Inglaterra como una señal de que el terrorismo no podría parar la normalidad cotidiana, por más miedo que pudiera haber. Es un mensaje correcto. La suspensión de los otros dos partidos en Alemania y Bélgica obedeció estrictamente a motivos de seguridad -parece que el riesgo de que se produjera un atentado era real-, pero fuera de ello, la vida ha de seguir. Y si bien nada será igual, el terrorismo no puede seguir venciendo a costa del miedo.