El presidente del Gobierno,
Mariano Rajoy, ha acudido a la
sede nacional del Partido Popular para cumplir con el ritual tras arribar del último acto de precampaña, en territorio andaluz. El dirigente del Ejecutivo, que ha lucido abrigado por la compañía de las presidentas de la Comunidad de Madrid,
Cristina Cifuentes, y del partido en la región,
Esperanza Aguirre, ha proclamado su candidatura por la capital ejecutando una defensa de su gestión y subrayando que "el pasado nos avala, hemos sabido gobernar y vamos a ganar las elecciones el 20 de diciembre". Rajoy ha vuelto a apoyarse en el argumento de la experiencia, como lo viene haciendo en precampaña, para pedir el voto para el PP, defendiendo su gestión los últimos cuatro años en La Moncloa:
"El pasado nos avala, hemos sabido gobernar", ha subrayado.
La campaña electoral que conducirá a los comicios generales del próximo 20 de diciembre arrancó en la noche de este jueves con el saludo oficial de los líderes de las formaciones candidatas. Quedan por delante más de
dos semanas de brega, feudo a feudo, ciudad a ciudad y pueblo a pueblo, en pos de cosechar el mayor número de voluntades para implementar el proyecto político que han presentado los partidos en la tradicional pega de carteles. El terreno de partida ya está fijado a través del
último barómetro del CIS, que sitúa en al cima al PP, determina paridad entre el PSOE y Ciudadanos (con 4 puntos de intercambio entre ambos) y el resbalón de Podemos.
"Hubo que
tomar decisiones en estos años duros, difíciles y complejos. Hubo que tener determinación y que hacerlo con coraje, pero dijimos a los españoles que al final esto va a producir efectos positivos, y
lo hemos conseguido en medio de la crisis económica más importante vivida en décadas", ha asegurado desde el escenario habilitado ante los varios centenares de seguidores presentes.
El mandatario ofreció, en su primer discurso de la campaña, la declaración de intenciones sobre la que cimentará su camino para revalidar mandato, amén de las cuatro líneas argumentales que el partido ha confeccionado como troncales. "Con la
unidad de la nación española no se juega, no es negociable" ha aseverado para, a continuación, desgranar los aspectos relativos a los objetivos diseñados: incrementar la construcción de
empleo, avanzar en la
lucha contra el terrorismo global, ejecutar la defensa de la unidad de España -"La ley ordena la convivencia y está para cumplirse", ha declarado en dirección a Mas- y la
protección de las pensiones y los servicios públicos.
El primer capítulo de Rajoy en la frenética carrera que acaba de arrancar quedó reservado para el diagnóstico del escenario electoral y un reclamo a sus votantes. El Partido Popular no es "una coalición de coaliciones, cada cual más alejada de la realidad" (Podemos), una apuesta de "un solo militante" (Ciudadanos), ni la opción de los responsables de la crisis que "pretenden volver" (PSOE). "Nuestro eslogan es 'España en serio' porque
nos lo tomamos muy en serio. Os pido apoyo, esfuerzo, ilusión y entusiasmo. Muchas gracias, mucha fuerza y
vamos a ganar las elecciones", concluyó.