Grupo E: Barcelona y Roma
El equipo de Luis Enrique jugó ante el Leverkusen dando minutos a los menos habituales, situación que aprovecharon los alemanes para salir a buscar un triunfo que les hubiera dado el segundo puesto. Sin embargo, el gol de Chicharito empatando el de Messi fue insuficiente para adelantar a la Roma, que vivió en el alambre con el 0-0 definitivo en casa frente al BATE. Igualados a puntos, los de Rudi García pasaron gracias a un mejor empeño en sus frenéticos duelos con los alemanes.
Grupo F: Bayern de Múnich y Arsenal
Con el Bayern de Múnich jugando un partido intrascendente ante el Dinamo Zagreb –el primero de grupo ganando 0-2 al ya último-, la atención se centraba en Grecia, donde Olympiacos partía con tres puntos de ventaja sobre el Arsenal, que debía ganar a su rival más inmediato. El conjunto de Wenger cumplió de sobra y con 0-3 se aseguró superar a los de Marco Silva gracias a un mejor bagaje en su enfrentamiento directo.
Grupo G: Chelsea y Dinamo de Kyev
Un gol en propia puerta de Marcano y otro de William dejaron ko al Oporto en la “final” de Londres. Con el Dinamo de Kiev asegurándose el pase en casa ante un Maccabi con cero puntos y un sólo gol a favor, Chelsea y Oporto –primero y segundo de grupo con diez puntos- se jugaban a una carta el pase a octavos de final. Los ucranianos cumplieron su papel ganando por la mínima y obteniendo los 11 puntos que le aseguraban la segunda plaza. En Stamford Bridge, los cambios tácticos de Lopetegui desdibujaron al equipo portugués y el Chelsea se llevó los tres puntos y la clasificación como primeros de grupo.
Grupo H: Zenit y Gante
Dos resultados se tenían que dar para que el Valencia estuviera en el bombo de octavos de este viernes: que el Zenit ganara o empatara ante el Gante y que el equipo che ganara sí o sí. Al final, ni uno ni otro. El Gante dio la sorpresa venciendo en casa al único equipo que había ganado todos sus partidos por 2 a 1 mientras que el Valencia, en el estreno de Gary Neville en el banquillo, cayó en Mestalla por 0 a 2 ante el Olympique Lyon, que con un punto no se jugaba más que el orgullo ante un equipo que se lo jugaba todo.