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¿UN POSIBLE LAVADO DE CARA DE RIAD?

Análisis. La gran coalición islámica contra el yihadismo, en cuatro claves

martes 15 de diciembre de 2015, 15:47h
Actualizado el: 16 de diciembre de 2015, 18:24h
Análisis. La gran coalición islámica contra el yihadismo, en cuatro claves
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Muchos ven una maniobra de Riad para limpiar su imagen. Por Borja M. Herraiz

¿Qué es y a qué atiende?

Bajo el liderazgo de Arabia Saudí, más de una treintena de países de confesión musulmana han decidido sumar sus fuerzas para combatir militarmente el auge y la amenaza que supone el terrorismo islamista en el mundo con los principios de la Carta de la Organización de Cooperación Islámica y al derecho a la legítima defensa como manifiesto fundacional.

Desde hace meses, Occidente, en especial Estados Unidos, ha solicitado a los países musulmanes una mayor implicación en la lucha contra el yihadismo global como partes directamente implicadas, tanto en el origen de los terroristas como en lo que a sus objetivos se refiere.

Un primer y reducido número de estados decidieron en el verano de 2014 tomar parte en la fuerza multinacional que desde hace meses ataca posiciones de Estado Islámico en Siria e Iraq, pero la actual coalición es el primer esfuerzo conjunto únicamente musulmán para abordar esta cuestión.

¿Qué países se han sumado a la coalición y cuáles no?

Por el momento, 34 países se han adherido a los compromisos de la coalición: Arabia Saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán, Baréin, Bangladesh, Benin, Turquía, Chad, Togo, Túnez, Yibuti, Senegal, Sudán, Sierra Leona, Somalia, Gabón, Guinea, Palestina, Comoras, Catar, Costa de Marfil, Kuwait, el Líbano, Libia, Maldivas, Malí, Malasia, Egipto, Marruecos, Mauritania, Níger, Nigeria y el Yemen.

Indonesia, el país del mundo con mayor número de musulmanes entre su población, casi 250 millones de personas, ya ha confirmado su intención de sumarse a la coalición, aunque todavía no lo ha hecho. Otra docena de estados podrían seguir sus pasos y sumarse en las próximas semanas o meses.

Por contra, quedan fuera de este pacto antiterrorista Irán, enemigo mortal de Riad y gran estado chií, Siria e Iraq, aliados en este momento de Teherán, y Argelia y Omán.

¿Qué objetivos tiene?

Este es uno de los aspectos más difusos. Por ahora, no se han hecho públicos los ámbitos de actuación de la coalición, sus métodos de trabajo ni sus objetivos. Lo único que se sabe es que los estados miembros se comprometen a "unir esfuerzos para combatir el terrorismo de cualquier grupo u organización y eliminar sus objetivos y sus causas".

No sólo se combatirá a las milicias de Estado Islámico, sino que otros grupos similares, como Al Qaeda, Boko Haram o Al Shabaab también están en el disparadero.

Aunque la coalición, que tendrá como base operativa Riad, contempla la fuerza militar como herramienta de trabajo, así como la estrategia "ideológica y mediática", no se ha hecho público en qué grado podrá ser aplicada. Tampoco se ha aclarado si cada estado miembro combatirá el terrorismo dentro de sus fronteras o si podrán ir más allá interviniendo en terceros países que formen o no parte del pacto.

¿Tiene visos de ser realmente efectiva?

Está por ver cuál es su alcance efectivo. La opacidad en cuanto a sus objetivos y los métodos que se utilizarán para conseguirlos engendra dudas al respecto. El hecho de que la iniciativa nazca a petición de Arabia Saudí, un estado con estrechos vínculos con las vertientes más radicales del islam, y que se haya cerrado el acuerdo en apenas 72 horas no ayuda a confiar en su labor.

Tampoco suma el hecho de que el otro actor musulmán clave, Irán, no se haya adherido, lo que puede crear tensiones regionales y disensiones entre los miembros actuales.

Está por ver cómo cohabitan actores de diferente confesión, pues en la coalición se cuenta una mayoría de países suníes (Arabia Saudí o las monarquías del Golfo), junto con otros alauitas (Marruecos) y chiitas (Paquistán), con las tensiones y recelos que ello implica.

Por lo pronto, la coalición supone un lavado de cara de la comunidad islámica, acusada en reiteradas ocasiones de pasiva ante el crecimiento de fuerzas yihadistas como Al Qaeda o, más recientemente, Estado Islámico, y un paso al frente de Riad para liderar al mundo musulmán.

Sin embargo, el conocido como 'Julian Assange musulmán', un opositor al régimen saudí que tuitea desde la cuenta @Mujtahidd, opina en declaraciones al diario El País que la coalición “es puro teatro para complacer a los americanos” y considera que su formación se debe más a las luchas intestinas dentro de la monarquía wahabí que a una verdadera estrategia panislámica contra el yihadismo.
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