www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Crisis del petróleo

José María Zamarrón
x
jmzamarronelimparciales/11/2/11/23
viernes 06 de junio de 2008, 21:18h
Sabíamos que no había petróleo para todos por lo que las nuevas potencias industriales como China e India, por no hablar de otros países más pobres, no podrían ni acercarse de lejos al nivel de consumo de petróleo por habitante de las naciones prósperas de Europa, Japón y EE.UU. pero confiábamos que el problema energético originado por el incremento en la demanda de petróleo por estos países lo solucionaría el mercado provocando medidas estabilizadoras del precio como el incremento en la oferta, el descubrimiento de soluciones alternativas y el ahorro energético.

Esto no ha sido a sí y los precios han seguido subiendo, mucho más de lo imaginable, hasta sobrepasar los 130 dólares el barril contribuyendo a una importante crisis económica en los países importadores de petróleo y particularmente en España, país con una elevada dependencia del oro negro. Teniendo en cuenta que ya se habla de un horizonte cercano con el petróleo a 200 dólares el barril y el efecto muy negativo para el cambio climático del empleo del petróleo como combustible, incluso en sus actuales niveles de consumo, las perspectivas no son nada halagüeñas para las más de 6.000 millones de personas que habitamos en el planeta y, menos aún, para nuestros descendientes.

Hasta ahora no ha habido una corrección suficiente de los desequilibrios existentes en materia energética porque los problemas (subida del consumo, subidas de los precios y cambio climático) evolucionaban con cierta lentitud y las soluciones eran impopulares y a largo plazo, es decir poco atractivas políticamente. Sin embargo, la situación actual es tan grave que ya no se puede seguir mirando hacia otro lado. Se requieren medidas urgentes, a nivel nacional y supranacional, incluyendo:


  • Medidas drásticas de ahorro energético. Este es un campo en el que todos podemos colaborar a nivel individual pero que debe ser reforzado con políticas activas de fomento del ahorro.



  • Penalizar el precio de los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) por su impacto sobre el cambio climático.



  • Emplear las alternativas disponibles a los combustibles fósiles: Energía nuclear y energías renovables (eólica y solar) .



  • Investigar y desarrollar nuevas soluciones energéticas.



En este contexto es imprescindible que España, como están haciendo muchos otros países, apueste decididamente por la energía nuclear. Es cierto que construir nuevas centrales nucleares supone plazos largos (¡hay aquellas centrales nucleares, como Valdecaballeros, que se clausuraron cuando estaban prácticamente finalizadas y que todavía estamos pagando en las tarifas!), por lo que las nuevas centrales no van a contribuir, a corto plazo, a la solución de nuestros problemas, pero cuanto antes empecemos mejor.

Pero lo que si se puede y se debe hacer, de forma inmediata, es conseguir que las centrales nucleares que actualmente están en operación funcionen con seguridad, en su máxima capacidad y durante el mayor tiempo posible.

Viene esto a colación porque, como es sabido, el programa electoral del PSOE incluía el cierre progresivo de las Centrales Nucleares Españolas según fuera finalizando su vida útil. Este concepto de vida útil puede ser interpretado de diversas formas pero, la más racional, es interpretar que la central está dentro de su vida útil siempre que esté adecuadamente mantenida, renueve sus equipos según vayan quedando obsoletos y cumpla con la normativa vigente.

Esta es la filosofía adoptada en EE.UU. país en el que numerosas centrales nucleares están extendiendo su vida de diseño original desde 40 años a 60 años y la misma que debería imperar en España empezando por la Central Nuclear de Santa María de Garoña que cumple sus primeros 40 años de vida en el año 2011 y que dispone de un excelente equipo humano y está haciendo las inversiones necesarias para poder operar muchos más años de forma segura, con bajos costes de generación y sin efecto sobre el cambio climático.

Estamos en una situación de emergencia que requiere que gobiernos y ciudadanos estemos a la altura porque van a ser necesarios sacrificios incluyendo cambios en nuestro estilo de vida. ¡Ojala demos la talla!

José María Zamarrón

Ingeniero

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios