Directora técnica de bodegas Catalina Arroyo. Por María Isabel Mijares
Has heredado una bodega que fue pionera en Extremadura, ¿cómo lo afrontas? Es un privilegio y una gran responsabilidad el haber recibido una tradición tan importante dentro del mundo del vino. Fueron mis bisabuelos, los padres de Catalina Arroyo, quienes compraron 32 hectáreas a las a fueras de la ciudad de Don Benito y las plantaron de chadornnay traído de Francia. Posteriormente, uno de sus dos hijos Ramón Sánchez Arroyo tuvo la idea pionera de implantar en Extremadura las variedades pinot noir, cabernet sauvignon y merlot.
Hoy, mi padre como bodeguero y yo como directora técnica, mantenemos la herencia familiar enológica y afrontamos nuevos retos, entre ellos la innovación, sacando un nuevo vino homenaje a la trayectoria de 95 años de la bodega y a dicho bodeguero, hermano de mi padre y estudiamos exportar a algún país comunitario como Alemania o Italia.
¿Te gustaría hacer de tu bodega un Pago? Sí, sería un reconocimiento a su situación geográfica única que hace que sus características coincidan plenamente con la idea de Pago, al no haber más viñedos cercanos ni una tradición enológica similar.
¿Conoces mejor la viña o el vino? Mi trayectoria en el mundo del vino comenzó con la titulación de Técnico de laboratorio de bodega y trabajando en la bodega de mi familia, Bodegas Catalina Arroyo. De la experiencia de mi padre, mi maestro, actualmente el bodeguero y especialista del viñedo, durante estos 16 años he aprendido la gran pasión de vivir y cuidar la viña cada día. Fue en 2007 cuando realicé un posgrado universitario de enología en Valladolid que me consagró como la enóloga de nuestra bodega.
Tu vino es un vino especial, relativamente caro. ¿Dónde te gustaría venderlo? Mi objetivo inmediato es ampliar su comercialización a nivel nacional, a ser posible en una gran superficie que cuide el vino o en tiendas especializadas. También me gustaría exportar a algún país comunitario, porque ya llevamos nuestro vino a Toronto (Canadá) y Misino tuvo mucho éxito.
Lo que no se comunica hoy no existe. ¿Cómo lo aplicas a tus vinos? He adaptado la bodega a los nuevos tiempos elaborando una
página web en inglés, también
estamos en Facebook donde comunicamos las novedades o noticias de las diversas actividades de la bodega (presencia en ferias, catas, jornadas). Acabo de grabar un vídeo corporativo para la difusión de la historia de la bodega y nuestra marca.
Pusisteis cabernet sauvignon, ¿fue todo un reto?Se puso cabernet sauvignon en 1982. En 1984 salió la primera crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano y seis meses de redondeo en botella. Esto supuso una gran novedad en el mercado y todo un éxito comercial. Actualmente comercializamos la cosecha 2010, así que ya llevamos 26 años elaborando el prestigiado y selecto cabernet sauvignon.
¿Cómo te gustaría enseñar tu bodega? Realizamos enoturismo (previa cita) para grupos de 15 a 20 personas, mostrándola como bodega familiar de gran tradición enológica; con encanto, ubicada en un enclave único en una finca a las riberas del río Guadiana de tierra de composición areno-limosa. Esta influencia le confiere a nuestros vinos peculiaridades especiales en sus notas de cata. Elaboramos vinos de autor, naturales por nuestra forma de tratamiento del viñedo y su elaboración, así como de ediciones limitadas. Al fondo de la finca, el Castillo de Medellín con abundantes restos de culturas como fenicia, griega y romana.
El famoso cabernet sauvignon de Catalina Arroyo, ¿a qué plato extremeño lo unirías? El maridaje perfecto para nuestro cabernet sauvignon son chuletillas de cordero lechal extremeño al sarmiento, retinto extremeño a la brasa, ibéricos extremeños o migas extremeñas del pastor.
¿Qué significó tu tío, Ramón Sánchez Arroyo, para el vino extremeño? Su carismática pasión por el vino y la bodega familiar a la que le dio nombre su madre, Catalina Arroyo, le impulsó a abandonar su profesión de farmacéutico, boticario como a él le gustaba decir, destacando por su innovación en introduciendo variedades pioneras en Extremadura (pinot noir, cabernet sauvignon y merlot) y las primeras crianzas de las mismas, bajo nuestras marcas Misino, Catalina Arroyo Cabernet Sauvignon así como Catalina Arroyo Merlot.
De igual manera, fue pionero en elaborar los vinos con control de temperatura con los primeros equipos de frío.