El turno de Pedro Sánchez
miércoles 03 de febrero de 2016, 08:40h
Tras la negativa inicial de Rajoy, ayer Felipe VI proponía que fuera Pedro Sánchez quien postulase su investidura como Presidente. Con ello, el Rey encarga la constitución del futuro gobierno al líder de un partido con 90 diputados de los 350 que tiene la Cámara y que previsiblemente se dirigirá a radicales e independentistas para intentar llegar a acuerdos, salvo que un acuerdo con Ciudadanos sea refrendado por una abstención del PP, una salida de este “laberinto español” tan favorable como improbable.
Pedro Sánchez ya tiene la oportunidad que buscaba. El pasado fin de semana puso a sus barones -en su mayoría críticos ante un eventual pacto leonino con Podemos- a los pies de la militancia, y más pronto que tarde escenificará con Pablo Iglesias un efectista inicio de conversaciones. En todo caso, no es previsible que haya gobierno antes de un mes, ya que a las conversaciones stricto sensu hay que añadir el referéndum que el líder socialista quiere hacer para que las bases refrenden lo que se pacte.
Da la impresión de que el PSOE se ha contagiado de los tics asamblearios de un partido como Podemos que, por lo demás, no cree en la democracia representativa. En cualquier caso, Pedro Sánchez deberá hacer mucha pedagogía aritmética: no le basta con los votos de Pablo Iglesias para sacar adelante la investidura; precisa inexorablemente de los independentistas. Y ese es un horizonte que, más allá de cualquier ideología, no augura nada bueno para el futuro de España.