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CRÓNICA ECONÓMICA

Empieza a caer el paro de larga duración

miércoles 03 de febrero de 2016, 10:55h
Empieza a caer el paro de larga duración
Los datos del paro registrado en enero han ensombrecido, en parte, las buenas noticias procedentes de la EPA. Si ésta registraba un crecimiento de la ocupación de 45.500 personas en el último trimestre de 2015, la Seguridad Social recoge una caída de la afiliación en enero de 204.043 personas. Y si la EPA recogía una caída del paro de 71.300 personas en los tres últimos meses del pasado año, en el primero del presente, y en paro registrado, aumentó en 57.247. Como hace ver BBVA Research, los datos no son tan malos, pues entran dentro de lo previsible, o incluso resultan algo mejores.
La última EPA se ha observado desde distintos puntos de vista, pero no se han agotado todos. Nosotros vamos a destacar tres aspectos importantes, uno muy positivo, y dos bastante preocupantes.

El primero es el que se refiere al paro de larga duración. El número de parados que se mantenía en inactividad forzada de uno a tres meses o de tres a seis ha ido bajando de forma paulatina y consistente desde el entorno de los 800.000 entre 2008 y 2009 al medio millón de personas, en ambos casos. Quienes llevaban de seis meses a un año superaron los 800.000 en el segundo trimestre de 2009 y, con una excepción, no bajaron de ahí hasta año y medio después. En la actualidad son 473.400 personas.

Quienes llevan de uno a dos años en el paro empezaron a subir en la segunda mitad de 2008, y alcanzaron el millón doscientas mil personas en 2010. Se mantuvieron en esos niveles hasta finales de 2012, cuando volvieron a aumentar hasta un máximo en la primera mitad de 2013 de 1.419.800 personas. Desde entonces no ha dejado de caer, hasta los 761.400 personas de la última EPA.

Pero ¿Y quienes llevan más de dos años? Ocurre que el paro prolongado dificulta salir del mismo, porque los empleadores desconfían de quien se ha mantenido tanto tiempo en esa situación. Por un lado pueden pensar que le han faltado ganas de trabajar, o que se ha acomodado a las prestaciones por desempleo. Y, por otro lado, también puede pensar que se ha quedado desactualizado en conocimientos del sector. ¿Qué ha pasado con quienes llevan dos o más años en el paro?

Desde finales de 2008 no dejó de crecer hasta rozar los dos millones y medio de parados durante 2014. En el primer trimestre de 2015 había todavía 2.379.500 personas que llevaban dos años o más en el desempleo, y en la última EPA (cuarto trimestre de 2015), había caído a los 2.083.900 personas.

Podría pensarse que estos datos demuestran que el paro de larga duración está remitiendo. Pero, como es evidente, la estadística de quienes llevan tres o más, o cuatro o más años en el desempleo evoluciona con retraso. En este caso, elimparcial.es ha accedido a los datos de quienes llevan al menos cuatro años sin encontrar empleo.

En el primer trimestre de 2008 había 116.400 personas en esa tesitura. Dos años más tarde ya eran casi 200.000, más de 300.000 a mitad de 2011, y la cifra no ha parado de subir con el paso de la crisis. Durante el segundo trimestre de 2014 se supera el millón de personas, y se alcanza un máximo en el segundo trimestre de 2015, con 1.203.900 personas que llevaban al menos cuatro años en el desempleo. Desde entonces, en los dos trimestres siguientes, ha caído a 1.172.400 y 1.119.400 personas, respectivamente. El descenso en 84.500 personas en dos meses es suficientemente significativo, y apunta a una reducción del paro de larga duración. Es la primera vez que se puede decir con seguridad.

A este asunto le hemos dedicado varias crónicas. En una de ellas recogíamos un informe elaborado por la Fundación Alternativas en el que se estudiaba cuáles eran las causas de la prolongación en el desempleo. El informe señala a la educación. Ya hemos señalado aquí que entre los universitarios no se ha destruido empleo. Pero no es el único factor, también señala a la generosidad de las ayudas a quien esté en el paro, la baja flexibilidad laboral y la falta de movilidad geográfica.

De los tres asuntos escasamente tratados por la prensa y que se desprenden de una cuidada lectura de los datos del INE, este es el positivo. Los otros dos, no lo son. Si es bueno que se cree empleo, no está claro que lo sea que aumente la ocupación en el sector público. El motivo es que, con 3.000.700 empleados públicos, no se puede decir que todos sean necesarios, y hagan una aportación al bienestar superior a lo que cuesta mantenerlos. Rodríguez Zapatero reaccionó a la crisis aumentando el empleo público hasta los 3,3 millones en el tercer trimestre de 2011. El gobierno de Rajoy mantuvo la cifra por debajo de los 2.950.000 durante 2013 y 2014, y en el último año lo ha vuelto a subir hasta los niveles actuales. El otro gran asunto es el del envejecimiento de la población española, que se puede observar en la caída de la población activa y el aumento de los mayores de 65 años.
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