El exalcalde de Caracas, otro Leopoldo López
miércoles 17 de febrero de 2016, 09:33h
En las pasadas elecciones el pueblo venezolano se pronunció con claridad sobre lo que opina del chavismo. Un chavismo que, entre sus muchas “bondades”, que en nuestro país despiertan la rendida admiración de Podemos, pisotea los derechos humanos y ha pulverizado la separación de poderes convirtiendo la Justicia en una farsa y manejándola a su antojo como arma para liquidar a la oposición. Las cárceles venezolanas están llenas de presos políticos y Maduro ha llevado a cabo un sistemático ataque a cualquiera que cometiera el “delito” de trabajar con el objetivo de que en Venezuela haya libertad y una verdadera democracia. Algo que Nicolás Maduro, encaramado al poder, no está dispuesto a permitir.
La podredumbre de la Justicia en Venezuela se pone día sí y día también de manifiesto, sobre todo en casos paradigmáticos con los que el régimen quiere amedrentar a la oposición. No lo consigue, como se vio en las últimas elecciones, pero el chavismo no ceja en su ofensiva. Esta semana se cumplen dos años del encarcelamiento de Leopoldo López, a quien se sometió a un juicio farsa en el que se le condenó a 13 años y cuatro meses de prisión. El propio fiscal, tras huir de Venezuela, denunció esa parodia confesando que el chavismo le presionó y le obligó a fabricar cargos y pruebas falsas contra López. “No podía dormir -señaló taxativamente- sabiendo que estaba continuando con una farsa que violaba los derechos de López”.
Ahora que se cumplen dos años de prisión de Leopoldo López, Maduro lo “celebra” encaminándose a repetir la historia con otro líder opositor, Antonio Ledezma. Al exalcalde de Caracas, bajo arresto domiciliario, le han ratificado en una primera audiencia preliminar -a la que se negó a la mujer de Ledezma el acceso-, las acusaciones de conspiración y asociación para delinquir. Cargos que en el juicio podría suponerle una condena de al menos 16 años de cárcel. Su abogado ha dicho que estamos ante un “linchamiento judicial”, conociendo cómo se las gasta la “Justicia” venezolana. En medio de la debacle y la ruina a la que Maduro ha arrastrado a Venezuela, y de la que no sabe ni le interesa sacarla -eligió como ministro de Economía a alguien que no ha durado ni un mes-, lo único en lo que el chavismo echa el resto es en seguir su ofensiva desde todos los frentes contra la oposición.