www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RESURGE LA EXTREMA DERECHA EN UNOS PAÍSES Y LA EXTREMA IZQUIERDA EN OTROS

La peste del populismo se extiende por el mundo

EL IMPARCIAL
viernes 19 de febrero de 2016, 09:31h
Actualizado el: 22 de febrero de 2016, 13:19h
La peste del populismo se extiende por el mundo
La crisis financiera y política a escala mundial ha redibujado los esquemas sociales hasta el punto de reescribir los paradigmas del discurso y la comunicación. En este contexto de descontento y desazón generalizados, el populismo, la versión más simple de la política, ha encontrado su caldo de cultivo perfecto para crecer e instalarse en el poder o estar apunto de hacerlo.
Ya sea de extrema izquierda o de extrema derecha, el populismo, esa nueva forma de hacer política en Occidente está cogiendo fuerza con sus proclamas simplistas y radicales, palabras que logran instalarse en la mente de una clase social agotada del sistema político tradicional.

En Estados Unidos, esta corriente tiene su máximo exponente en Donald Trump, magnate multimillonario arruinado y enriquecido varias veces y que aspira a ser el candidato republicano a la Casa Blanca en las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre.

Aunque pocos le daban opciones al comienzo de la carrera electoral, lo cierto es que hoy en día es la opción con más fuerza dentro del GOP y el aparato del partido está seriamente preocupado de que finalmente sea él, alguien ajeno al establishment y cuyo discurso no puede controlar ni suavizar, quien abandere al republicanismo en las presidenciales.

Sin pelos en la lengua, con un verbo llano pero potente lleno de propuestas a cada cual más radical, tachado de racista y clasista y que le ha llevado incluso a enfrentarse dialécticamente con el propio Papa Francisco, Trump ha logrado hacerse con el favor de la mayoría blanca conservadora a base de amenazar con expulsar a cinco millones de inmigrantes, levantar un muro más largo y más alto entre EEUU y México, que además costearía el Gobierno azteca, o tumbar cuantas reformas ha sacado adelante la administración de Barack Obama.

En el mismo espectro político se mueve Marine Le Pen. Después de que el Frente Nacional se asomara en reiteradas ocasiones a la primera línea política en Francia de la mano de su padre, Jean Marie Le Pen, ahora expulsado de su formación por su propia hija, ha sido ella, la gran líder ultraderechista francesa la que ha puesto en jaque a los dos grandes partidos galos, que han tenido que pactar y hacer frente común ante el imparable avance de los radicales.

Eurófoba, islamófoba y racista, Le Pen aún aguarda a dar su gran salto al El Elíseo después de haber arrasado en elecciones municipales y departamentales. En su contra juega la norma de la segunda vuelta en unas legislativas francesas, que favorece una alianza 'anti Frente Nacional' de François Hollande y Nicolas Sarkozy que, si bien no esconden su animadversión mutua, les une un objetivo común: frenar el ascenso de Le Pen.

En el bando contrario, la ultraizquierda, encontramos el caso de Grecia. Tras una caída financiera y social en barrena que ha llevado al país a la más absoluta bancarrota, los griegos dieron su voto de confianza a la izquierda radical de Syriza, liderado por el ahora primer ministro Alexis Tsipras.

Después de meses prometiendo políticas sociales más justas y que plantaría cara a la Troika, el dirigente heleno ha tenido que rendirse a la realidad y ha tenido que recurrir a la ayuda externa y a las medidas impopulares para que la economía nacional, avispero de corrupción, sobreviva.

Precisamente uno de sus más fervientes aliados durante la campaña electoral, Pablo Iglesias, cabeza visible de Podemos, reniega ahora del papel del heleno, habida cuenta de la falta de resultados de sus políticas.

Calcando procesos y propuestas, Iglesias aspira a la Vicepresidencia del Gobierno en un Gobierno "progresista y de cambio" liderado por el socialista Pedro Sánchez.

De este modo, el exprofesor universitario lograría, aupado por el respaldo venezolano e iraní, terminar de asaltar el sistema político español a base de promesas con poco fundamento y ataques continuados a lo que él no ha dudado en llamar la "casta política".
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(1)

+
0 comentarios