TOLERANCIA ISLÁMICA
domingo 08 de junio de 2008, 22:33h
El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, convocaba recientemente con carácter de urgencia a su partido después del fallo del Tribunal Constitucional contra el uso del velo islámico en las universidades. Tribunal que, por otro lado, podría incluso declarar ilegal el partido de Erdogan, por estar en clara contradicción con los principios laicos que inspirase en su día el padre de la Turquía moderna, Kemal Atatürk. Siendo Turquía precisamente uno de los países de aplastante mayoría musulmana, pero a su vez con unas pretensiones de modernidad no siempre creíbles, el caso es especialmente significativo. Y es que, justo en aquellas naciones que se presumen más tolerantes, es donde el Islam podría empezar un giro a la modernidad que muchos consideran incompatible con su esencia misma, mientras otros lo observan con interés y esperanza.
Sin embargo, en Turquía, con una pequeña porción de su territorio en Europa y a la que aspira pertenecer como miembro de pleno derecho, tal cosa se antoja complicada -toda vez que el Gobierno turco ha de disipar más de una duda en lo que a respeto de derechos humanos se refiere. Tampoco ayuda la involución islámica que Erdogan está introduciendo en la vida política turca. El caso de otros países musulmanes es aún más flagrante. Pakistán por ejemplo, ha sido noticia hace pocos días por el atentado contra la embajada danesa, que provocaba ocho muertos. La causa esgrimida por los terroristas fueron las ya famosas caricaturas de Mahoma publicadas en un semanario danés. De Pakistán también se ha conocido la decisión adoptada por un consejo de notables locales -yirga- de la provincia de Baluchistán de saldar una vieja disputa entre clanes con la entrega de 15 vírgenes de entre tres y diez años de edad. Y cada vez que se tiene noticia de la aplicación de la Sharia o ley islámica, no suele saldarse precisamente como ejemplo de equidad. Los talibanes en Afganistán son otra prueba palpable de hasta donde puede llegar una interpretación literal de los preceptos del Corán. Judaísmo, cristianismo y budismo han sabido adaptarse a la realidad del tiempo en el que viven. En el caso del Islam, esta adaptación aún no se ha producido. Y las consecuencias, a la vista están.