El PSV – Atlético recordó este miércoles al clásico partido de ida de octavos de final de Liga de Campeones. Si bien el conjunto colchonero suele ser un bloque al que es muy difícil entrarle, en Eindhoven esa sensación se acrecentó frente a un conjunto neerlandés que optó por presionar sin dejar de lado el orden defensivo. No obstante, su miedo al temido gol en contra en casa atenazó las ganas de desatarse del todo arriba que mostró durante algunos instantes.
Al poco de comenzar, el Atlético dispuso de la primera ocasión clara del partido para marcar. Un balón largo de Gabi a la espalda de la defensa permitió al argentino quedarse solo, aunque algo apurado, frente a Zoet. Vietto logró que la pelota superara al portero, pero no así a Bruma que llegó veloz para despejarla bajo palos.
Sin embargo, el comienzo alegre de los rojiblancos no fue más que un espejismo. El equipo entrenado por Cocu se desplegó en campo ajeno para presionar todo lo posible la salida de balón de su rival. Al atlético le costó encontrar ritmo y huecos en toda la primera parte, y únicamente vio puerta aprovechándose de los errores del PSV y de la visión de Koke.
Primero, con un intento de vaselina fallido en el minuto 18 por parte de Koke y luego, a la media hora, con una asistencia del mismo a Griezmann que dejó al francés en otro mano a mano frente al cancerbero del PSV. Zoet volvió a demostrar sus dotes cuando leyó a la perfección las intenciones del rojiblanco y evitó ser batido por alto en la salida.
El equipo de Países Bajos lograba así su principal misión –evitar el gol- y su presión, además de ahogar al rival le dejó en bandeja también una clara oportunidad poco después del intento de Griezmann. Propper se encontró con espacio para un tiro franco dentro del área tras aporvecharse de un caño de Pereiro, su chut fue rechazado por Oblak en corto y hasta en dos ocasiones más logró chutar el PSV, sin demasiada fortuna ya que la pelota fue bloqueada una y otra vez por la maraña de piernas que bloqueaba el área pequeña.
Los minutos seguían discurriendo y, poco a poco, la presión de los locales se relajaba, lo que permitió al Atlético respirar con el balón en los pies. Aun así, el camino al área rival seguía siendo intransitable. La misión de los hombres de Cocu, que declaró que el 0-0 sería un resultado “perfecto” para los suyos, parecía estar en camino de cumplirse cuando ambos equipos se marcharon camino de vestuarios.
La segunda parte deparó más de lo mismo: un PSV encerrado atrás y un Atlético incapaz de generar peligro. Simeone trató de encontrar gol metiendo a Torres por Vietto a falta de media hora para el final. Cocu, por su parte, despejó cualquier duda que pudiera haber sobre su planteamiento danto entrada a un tercer central en lugar de uno de sus mediocentros.
A 22 minutos para la conclusión, Pereiro decidió poner pimienta al partido y metiendo el hombro a Godín en un salto forzó su segunda tarjeta amarilla. Si la idea era defender ya con once sobre el campo, perder a un atacante permitió a todo el PSV afrontar con decisión el atrincheramiento sin paliativos de ahí al pitido final.
Como si los banquillos fueran vasos comunicantes, otro cambio ofensivo de Simeone dando entrada a Correa por Saúl fue respondido al instante por Cocu metiendo a Hendrix por Guardado. El mexicano, que volvía tras una larga lesión, recibió una espectacular ovación de su público a la vez que entonaba el “Canta y no llores” en perfecto castellano para despedir a su ídolo.
Con tiempo y un hombre más, en lugar de aclarar conceptos y encontrar huecos, la ansiedad se hizo presa de los colchoneros y de manera obtusa se empeñaban en estrellarse por el centro frente a la zaga neerlandesa. Simeone, desde la banda, trataba de manera infructuosa a base de gritos que los suyos se abrieran a los flancos.
Con un Griezmann con la pólvora mojada, Jackson Martínez en un curso intensivo de chino y Carrasco en el dique seco, la labor de Torres como faro del ataque se quedó corta frente el empeño defensivo de su rival. Cocu obtuvo su 0-0 y todo queda ya pendiente de la próxima cita en el Vicente Calderón.
- Ficha técnica:
0 - PSV Eindhoven: Zoet; Arias, Bruma, Héctor Moreno, Willems; Guardado (Hendrix, m. 73); Narsingh (Isimat Mirin, m. 64), Propper, Van Ginkel, Locadia (Lestienne, m. 85); y Pereiro.
0 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Óliver, Gabi, Saúl (Correa, m. 73), Koke; Griezmann y Vietto (Fernando Torres, m. 60).
Árbitro: Daniele Orsato (Italia). Expulsó a Gastón Pereiro, del PSV Eindhoven, por doble amarilla (m. 53 y 67). Amonestó al visitante Savic (m. 21).
Incidencias: partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio Philips ante 35.000 espectadores, unos 1.250 de ellos seguidores del Atlético de Madrid.