Cristiano Ronaldo ha adoptado la exposición pública de su malestar con el frente crítico que le azota como directriz presente. Si antes de enfrentarse a la Roma, hace semana y media, ya mostraba de manera agria su disconformidad con el lustre de su némesis blaugrana, este sábado ha querido reivindicarse de un modo muy particular. El 7 madridista decidió parar en zona mixta y desplegar un escudo de legitimidad propia que terminó por ensuciar a buena parte de los compañeros que comparten, día a día, vestuario en Valdebebas.
"Dicen que Cristiano está mal y estoy cerca de los que están haciendo una temporada de la leche. Estoy mal y en Champions no veo ninguno cerca de mí. La prensa me molesta con la presión que me meten diciendo que he bajado y por eso lo hace el Real Madrid, pero si todos estuviesen a mi nivel estábamos primeros", sentenció el delantero señalando el deficiente rendimiento de sus compañeros como elemento a tener en cuenta en el tétrico devenir madridista.
Ronaldo, que también se quejó porque considera que "en España siempre se juzga mi valor, parece que soy una mierda, los números no engañan y las estadísticas nunca engañan", ahondó en el diagnóstico de situación. Un parecer que deslazaba la responsabilidad al exterior cercano: "Para ganar una competición importante y larga como la Liga, no quiero menospreciar a los jugadores del Real Madrid, pero si no tienes los mejores es complicado. Nos falta Karim, Pepe, Marcelo o Bale. Es difícil. No digo que los que jugaron no son tan buenos pero los mejores siempre hacen falta en un equipo".
"No sé si por mala preparación de inicio de temporada o pretemporada estamos teniendo muchas lesiones. Nos perjudica principalmente fuera y pagamos la factura. Es un tema que está complicado", resumió antes de confesar la relevancia del compromiso y lo psicológico en la tercera plaza liguera. "No estoy de acuerdo en que el equipo no juegue bien. Hay partidos que está menos bien, pero mejor de lo que estaba. Estamos mal anímicamente, pero en la Liga porque estamos a nueve puntos atrás y con presión es más complicado, pero en Champions el equipo ha estado bien. El subconsciente es diferente y te hace pensar así. La Champions es diferente a una Liga jodida", zanjó.
Abandonó el foco, quién sabe si desconocedor del eco de sus disparos -a compañeros, departamento médico, dirección deportiva y presidente- después de subrayar el cariz de la traca expuesta: "Los que no están nos hacen falta. Si un equipo no juega con los mejores es difícil ganar una competición larga. No sé decir la razón pero no voy a mentir, es más complicado. Me gusta jugar con Karim y cuando no está es más difícil. También con Bale y Marcelo, pero sin ellos es más difícil. Danilo hoy fue el mejor en el campo pero a lo largo de la temporada es complicado porque los mejores son mejores casi siempre. No digo que Lucas o Jesé no sean buenos pero es mi punto de vista".
Los despachos de Chamartín se contaminaron rápidamente del eco de la rajada de su estrella, y, ante el ambiente adverso de tribuna, se implementó el protocolo de matiz de las palabras abrasivas del luso. Por el camino, antes de que emergieran los cocinados comunicados de arrepentimiento, Sergio Ramos ejerció de capitán y buscó suturar una herida que cuenta con nombres muy disgustados en el seno de la plantilla madridista. "No creo que Cristiano haya querido achacar nada a ningún compañero. Como capitán me siento orgulloso de todos mis compañeros, siempre lo hemos recalcado, jugadores que han dado la cara cuando han tenido minutos como Jesé, Lucas Vázquez o como hoy hizo Borja mayoral" avanzó el sevillano, que sentenció la tesitura señalando que cada uno es libre de dar su opinión pero conozco bien a Cristiano y piensa como yo, aunque se haya podido equivocar al expresar esas palabras. No creo que haya ido por el camino de menospreciar al compañero porque muchos se matan por una oportunidad y creo que Cris habla del tema de las lesiones, no va por el lado de faltar a los compañeros".
Horas después del desaguisado, Ronaldo enviaba un comunicado a dos diarios madrileños. "Se han malinterpretado mis declaraciones al término del partido. No estaba diciendo que soy mejor que los demás. Me refería a la parte física y a las lesiones. Me refiero al nivel físico, no de juego. Yo no soy mejor que ninguno de mis compañeros", aseguró.
"Ha habido dolencias importantes en el equipo como las de Pepe, Bale, Benzema o Marcelo que nos han perjudicado y no nos han permitido ofrecer el nivel que habitualmente tenemos. Respeto totalmente a mis compañeros y jamás quise ofenderles. No me creo mejor que nadie", rezaba el texto de justificación de alguien qu parece haber llevado demasiado lejos su sincero recelo de la buena relación con los compañeros. En el peor momento posible.