www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EL RESTO DE GRUPOS NO HABLARÁN HASTA MAÑANA

Monólogo de Sánchez para defender su investidura

Elena G. Antón
x
elenagarciaelimparciales/12/5/12/24
martes 01 de marzo de 2016, 15:11h
Monólogo de Sánchez para defender su investidura

Pedro Sánchez pide en el Congreso el apoyo de la izquierda para su investidura como presidente del Gobierno con un discurso a caballo entre la crítica encarnizada contra Rajoy y su Ejecutivo, los guiños a Podemos y los agradecimientos a Rivera.

Sánchez termina su discurso, tras 1 hora y 36 minutos. A los miembros de su grupo parlamentario les dice "Gracias, hemos cumplido". Para cerrar, se dirige a los demás recordándoles que "el éxito o el fracaso de este debate dependerá de todos nosotros", ya que tendrán la posibilidad de votar dos veces.

Su propuesta, dice, se basa en tres acciones: sacar a España del bloqueo, poner el cambio que esperan millones de españoles y avanzar a la velocidad que conjuntamente se decida, "pero avancemos".

A esta propuesta, ha concluido, habrá que responder "con un sí o con un no. Y, en ese momento, sabremos exactamente dónde está cada uno".


No hace mención a la supresión de las Diputaciones provinciales, pese a que lo llevaba en el discurso. Es otro de los puntos pactados con C's, pero crea fricciones internas en el PSOE.


"Tiendo la mano a todos los partidos. Porque renovar nuestro marco de convivencia necesita ineludiblemente del concurso de todos. Si sus señorías me dan su confianza, el Gobierno creará en el plazo de un mes una subcomisión para la reforma constitucional". Otro de los puntos clave de su acuerdo con Ciudadanos, la reforma constitucional.


Aborda desafío soberanista de Cataluña. "Quiero ayudar a un nuevo entendimiento entre catalanes, y entre estos y el resto de compatriotas españoles". Se compromete a abordar varias peticiones de la Generalidad -y otras comunidades autónomas-: financiación suficiente de la Ley de Dependencia, incremento del presupuesto para políticas activas de empleo, derogación de la Reforma Local, paralización de la LOMCE y recuperación de los fondos para el Programa de Desarrollo Rural.


Tampoco convence a los populares.


"Vamos a eliminar todos los aspectos regresivos de la ley de seguridad ciudadana". Uno de los puntos de conflicto con Podemos, que exige que derogue por completo.


Pasa a la regeneración democrática, y anuncia una "auténtica revolución" incluida en el acuerdo firmado con C's: el nombramiento de cargos de libre designación o altos cargos donde primará la independencia y la idoneidad profesional para los diferentes puestos.


Corrupción. "Unos y otros hemos cometido el error de decir que la corrupción es un problema que tiene solo el adversario". Y se compromete a combatirla y castigarla con contundencia, ya que "ha alcanzado un nivel insoportable".


Vuelve a por Podemos, volviendo a mencionar la derogación de la LOMCE, mediante un pacto por la Educación "que incluya a todos". En un máximo de seis meses.


Toca los puntos con los que pretende ganarse a Podemos: un plan de emergencia social y sentar las bases para reconstruir y modernizar el Estado del Bienestar.

¿Por qué no podemos poner esto en marcha la próxima semana? Sánchez reitera varias veces que todo lo queestá proponiendopodría ponerse en marcha desde la semana que viene. "Depende de muchos de lo que están aquí presentes que pueda ser una realidad".


No está convenciendo a Podemos.


Sánchez comienza a desgranar los tres compromisos que debe adquirir un Gobierno para la recuperación:

- "El primero de ellos consiste en un cambio de modelo de crecimiento basado en la innovación y la mejora de la productividad, un modelo que nos permita competir, no haciendo las cosas más baratas sino haciéndolas mejor".
- Combate al cambio climático. "Alcanzar un sistema energético eficiente, innovador y sostenible, que siente las bases para un sector eléctrico más autosuficiente, basado en las energías renovables, en 2050. Así como una reducción de emisiones de CO2".
- Fortalecer la estabilidad presupuestaria: negociando con Bruselas un nuevo calendario que gradúe el ritmo de reducción; renunciando a que el ajuste se haga recortando más los gastos sociales y efectuando una reforma fiscal integral y progresiva que amplíe las bases y que luche más contra el fraude.


"Hasta la peor de las medidas del acuerdo de PSOE y Ciudadanos es mejor que mantener a Rajoy".

Hace un alegato a favor de la unión de las diferentes fuerzas e ideologías. "La diferencia debe ser objeto de dialogo y debate y negociación, nunca de ruptura". Defiende que unirse no significa "traicionar o arrodillarse". "Significa que sabemos entender el valor de las diferencias y que sabemos vivir en democracia". Quiere conformar un cambio de Gobierno y de forma de gobernar. "Un Gobierno del bien común a través del diálogo y no de la imposición".

Agradece a Albert Rivera su "valentía y coraje". Y hace extensivo el agradecimiento a militantes y grupo parlamentario socialista.

Sánchez reconoce que a sus votantes y a los del resto de partidos de izquierda, les gustaría una coalición de izquierda, pero las izquierdas "no suman, lo siento pero no suman".
Pero sí han ganado las fuerzas del cambio, dice. "¿Por qué no hacemos un gobierno de cambio? ¿Por qué no nos ponemos de acuerdo para votar juntos en todo en lo que estamos de acuerdo? ¿Dónde está el problema?"


Sánchez opta por un tono conciliador y un mensaje casi 'político-pacifista'. Quiere "desterrar el insulto y la descalificación" y "abrir un tiempo de tolerancia".

Defiende que existe "un amplio acuerdo sobre los cambios que necesita España" y por ello anima al resto de fuerzas a apoyar la formación de un Gobierno con el mayor respaldo parlamentario posible.

"Lo digo con total humildad: el grupo parlamentario socialista no exige nada, no aspira a imponer nada. No tenemos líneas rojas, solo firmes convicciones".


Sánchez dice que el mandato del 20D es: "Abandonemos las políticas del señor Rajoy y del Partido Popular". Aplausos y abucheos.

16.35 - Pedro Sánchez llega al Congreso, y tras la lectura de la propuesta del Rey, inicia su discurso.

Dice que "es tiempo de debate, discusión y votación democrática. Lo último que desean oír los españoles esta semana son reproches cruzados y descalificaciones".

"Salir de esta sesión sin acuerdo significará que hemos hecho mal nuestro trabajo".

Pedro Sánchez afronta la primera sesión del debate de investidura en solitario. El secretario general socialista, pese a la oposición del resto de grupos, ha decidido protagonizar en exclusiva esta primera cita, y el resto de grupos tendrán que esperar hasta mañana para poder rebatir el discurso de Sánchez.

El socialista llega al encuentro con más expectativas que certezas sobre el apoyo que puede conseguir de la Cámara. De momento, llega sin apoyos suficientes y con tajantes negativas del resto de grupos a ser convencidos para darle su voto positivo o su abstención. Su único apoyo, Ciudadanos, no suma lo necesario con el PSOE para que Sánchez consiga ser investido. Y ni siquiera este acuerdo estar libre de saltar volando por los aires en cualquier momento, debido a los últimos movimientos a la desesperada de Sánchez por sumar a otras formaciones.

Este lunes, en el Comité Federal extraordinario del PSOE convocado para ratificar el acuerdo firmado por Sánchez con Ciudadanos, el secretario general socialista anunciaba su intención de hacer llegar a los grupos de izquierda -Podemos y sus confluencias, IU y Compromís- una oferta de pacto que se adaptase a sus propuestas y, así, poder sumarlos al acuerdo alcanzado con Rivera.

Sin embargo, estos partidos -con Podemos a la cabeza, poco tardaron en rechazar de pleno la oferta de Sánchez, alegando que era “un corta y pega” de su acuerdo con Ciudadanos, y que no recogía las exigencias que se plantean desde sus grupos. También Albert Rivera se inquietó con este movimiento del socialista, al que ha advertido que no votará positivamente cualquier acuerdo que no sea exactamente el texto que firmaron él y Sánchez la pasada semana. Y es que Sánchez presentó este lunes cinco modelos diferentes de pactos, según el partido al que se lo enviaba.

En cualquier caso, aunque se mantuviera intacto el texto firmado entre PSOE y C’s, ya han empezado también a saltar las divergencias frente a lo acordado. En menos de una semana, ya resuenan los primeros ‘donde dije digo…’, y Sánchez, por ejemplo, ya ha confesado su desacuerdo con la eliminación de las diputaciones provinciales, uno de los puntos a priori aceptados por el socialista para el acuerdo con Rivera.

Sánchez también confesó en su intervención en el Comité Federal que su deseo hubiera pasado por formar un gobierno de izquierda pero que, al no sumar suficiente, había sido necesario alcanzar ese acuerdo con Ciudadanos.

En este sentido, está previsto que el socialista no renuncie durante las sesiones de este debate de investidura a seguir persiguiendo la adhesión de las fuerzas de izquierda a su propuesta de Gobierno. Intentará conseguir el voto o la abstención de Podemos, pese a la reiterada negativa de Pablo Iglesias y los suyos, y seguirá utilizando la estrategia que vienen blandiendo los socialistas en los últimos días: hacer calar la idea de que si Podemos no apoya al PSOE, estará votando con el PP y perpetuando un gobierno popular, en vez de facilitando uno de cambio.

Iglesias ha asegurado este mismo martes que nada de lo que diga Sánchez podrá cambiar el voto de Podemos y ha advertido sobre lo “nada serio” que le parecería que el socialista utilizase “jugadas efectistas” en el último minuto con este fin.

Esta mañana, el líder socialista compartía en Twitter una imagen de los momentos en los que ultimaba su discurso, asegurando que "es un gran honor poder vivir un momento como éste".

Si no modifica el texto del acuerdo, y mantiene así el apoyo de Ciudadanos, Sánchez suma de momento únicamente 130 escaños de los 350 del Congreso, y también muy alejados de los 176 a favor que son necesarios para ser investido en la primera ronda.

Así los números, no hay duda de que será necesario llegar a la segunda votación, fijada para el viernes 5 de marzo por la noche, en la que Sánchez solo necesitaría más síes que noes para ser investido presidente. Aun así, salvo que Sánchez haga algún movimiento que le permita conservar a C’s a la par que adhiere a Podemos, o que Ciudadanos consiga convencer a los populares para su abstención –posibilidad escasamente probable-, también esa segunda votación de investidura resultará fallida.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios