Más del 60 por ciento por ciento de los diputados ha votado por llamamiento y de viva voz "no" a Pedro Sánchez. En esta primera votación, el líder del PSOE
necesitaba la mayoría absoluta del Congreso para ser investido presidente del Gobierno, lo que son, 176 síes. Finalmente, el resultado ha quedado, como esperad, con
130 votos a favor del candidato, en contra 219 y una abstención.Tal y como se esperaba,
Sánchez sólo ha obtenido el apoyo de los diputados del PSOE y de Ciudadanos y la abstención de la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas. El resto de grupos parlamentarios han rechazado su propuesta.Tras el recuento de los votos, el presidente del Congreso, Patxi López, ha comunicado el resultado a los parlamentarios y ha explicado el funcionamiento de la segunda votación a la que estos datos han llevado a Sánchez.
El viernes se sometará al veredicto de los 350 diputados la misma propuesta, convocándoles a las 18:30 horas para que tenga lugar un debate previo a la votación, con la participación de todos los grupos. No antes de que hayan pasado 48 horas (esto es, como pronto a las 19 horas), dará comienzo la segunda ronda de votos. En esa segunda votación en la tarde del próximo viernes ya solo se requerirá de mayoría simple, esto es, más votos a favor que en contra.
La sesión
La segunda jornada de la sesión de
investidura del líder del PSOE terminó pasadas las 19:10 horas después de más de nueve horas de debate, en el que han tomado la palabra los portavoces de los grupos parlamentarios para responder a la propuesta de gobierno del candidato socialista.
El pleno comenzó a las nueve de la mañana con el discurso del presidente del PP y del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, al que han seguido el resto de portavoces de mayor a menor representación, acabando el portavoz del grupo que sustenta al candidato, Antonio Hernando. Sánchez cerró la sesión, defendiendo el paso que ha dado para dar una solución al bloqueo institucional que sufre elpaís desde las elecciones del 20 de diciembre.
El ambiente reinante en la sesión fue bastante tenso, ya que desde la primeras intervenciones, los líderes arremetieron contra la propuesta llevada allí por Sánchez, en acuerdo con Ciudadanos.
Mariano Rajoy y Pablo Iglesias vapulearon al líder socialista en sus intervenciones, cargadas de crítica y desprecio hacia el secretario general y su proyecto de Gobierno.
Rajoy tildó de "ruinoso" y "catastrófico" el programa de Sánchez, y le acusó de presentarse ahora como adalid del diálogo cuando fue él, desde el 20 de diciembre, el que negó el diálogo, de malas formas, al Partido Popular. Además, el presidente en funciones se ha defendido de las voces que le acusan de escapista, por haber rechazado el ofrecimiento del Rey, volcando la culpa sobre Sánchez y defendiendo su gesto de dar un paso al lado, sabiendo que no contaba con los apoyos necesarios.
“Le dije al Rey que yo no podía porque usted no quería”. Siguiendo con el tono de desprecio que mantuvo durante toda la intervención, el popular espetó a Sánchez que su proyecto era un 'bluf', algo que la RAE define como un
"montaje propagandístico para crear un prestigio que posteriormente se revela falso".
Pablo Iglesias, que también arremetió vehementemente con Sánchez, utilizó en su discurso un lenguaje mucho más dogmático y enrevesado y se dirigió al socialista con el tono condescendiente con el que acostumbra, ya desde la campaña electoral. Consejos varios y alusiones a lo que el secretario general se deja influir por otras voces de su partido, después de una buena ración de crítica, el líder de Podemos ha terminado tendiéndole de nuevo la mano al socialista para llegar a un acuerdo de Gobierno. "Usted puede aún rectificar, ser aún presidente del Gobierno y estar a la altura de las siglas de su partido”. Así, le ha dicho que está a tiempo de negociar un programa y un Gobierno “de cambio real” con Podemos.
Albert Rivera, que ha decidido optar por un tono más conciliador y, como era de suponer, no ha tenido malas palabras para su socio de acuerdo, ha abogado por el respeto y el acuerdo "entre todos" y ha obviado el veto de su partido al de Pablo Iglesias. Tras defender su acuerdo con el PSOE como un ejercicio de buena política en el que han asumido su papel para sacar a España del bloqueo, el discurso del líder naranja se ha endurecido cuando se ha dirigido a Mariano Rajoy. Pese a que la intervención de Rivera ha estado enfocada en casi todo momento a ganarse a los populares para conseguir su abstención en la segunda votación,
el líder de C's no ha escatimado en críticas al presidente en funciones, de quien ha dicho que no es creíble y que no puede encabezar una nueva etapa de cambio, ya que desprecia el cambio. Así, también ha sacado a relucir la
corrupción y ha dudado de que Rajoy "pueda limpiar España si no pudo ni limpiar su casa".
El siguiente en tomar la palabra fue el portavoz de
ERC, Joan Tardá, quien comenzó su tosco discurso asegurando que pronto declararán la República de Cataluña. En su intervención, Tardá
ha justificado el "no" de su partido a la investidura como presidente de Pedro Sánchez por vivir "instalado en una gran contradicción" porque promete progreso y justicia y califica de desafío las aspiraciones del pueblo catalán. Además, ha replicado la intención de Sánchez de mejorar la convivencia entre catalanes asegurando que allí no existe ningún problema de convivencia y le ha asegurado que "
España no puede retener a Cataluña sin el consentimiento de los catalanes".
Francesc Homs, de Democracia y Libertad, ha acusado a Sánchez de ser "una mala copia" de Rajoy frente al problema de Cataluña y le ha afeado que asegure no tener nada que hablar con los nacionalistas, que representan a dos millones de ciudadanos. En este sentido, ha justificado también su 'no' en la falta de aceptación por parte de posible futuro Gobierno de Sánchez de la plurinacionalidad y, por ende, de la celebración de un referéndum. Homs ha declarado, no obstante, que su partido está dispuesto a dialogar siempre que se haga sin vetos.
El portavoz del
PNV, Aitor Esteban, ha criticado a Sánchez que entre las opciones que tenía para formar Gobierno, haya escogido la alternativa con una
"ideología nebulosa" y que se define por la "negación del nacionalismo catalán y vasco" y del derecho a decidir de estas regiones. Asimismo ha criticado que el líder socialista, que ha declarado que quiere contar con PNV, no haya realizado un esfuerzo a la altura para el acercamiento de posturas. Como, según el portavoz, el acuerdo firmado con Ciudadanos no incluye "nada de nada" sobre Euskadi, ha asegurado que su grupo no puede darle su apoyo.
También sobre el derecho a decidir ha hablado la diputada de
Bildu, Marian Beitialarrangoitia. Así, le ha advertido a Pedro Sánchez que espere contar con el voto de su formación mientras no reconozca el derecho a decidir del pueblo vasco, el fin de las medidas de excepción en la política penitenciaria y la restitución de los derechos sociales. La diputada además ha criticado el pacto con Ciudadanos y la posición "poco sólida" y "cambiante" de los socialistas, a los que acusa de haber tirado de "maquillaje para hacer vendible lo que no tiene un pase".
El portavoz de Compromís,
Joan Baldoví, ha mostrado un tono más conciliador y ha apostado por que la izquierda pacte un documento que poder ofrecer al candidato socialista. "Propongo que los que sumamos mayoría junto al PSOE nos reunamos, redactemos un documento de consenso para construir el cambio, se lo presentamos al PSOE y el señor Sánchez elija si quiere seguir con su documento con Ciudadanos y estrellarse o elegir el nuestro y abrir la puerta al cambio".
Alberto Garzón, líder de Unidad Popular (Izquierda Unida), se ha mostrado dispuesto a negociar con Sánchez, siempre y cuando abandone el pacto con Ciudadanos. Sobre las cuentas de la izquierda, que a Sánchez no le suman, Garzón ha asegurado que con 161 votos sí puede salir adelante el proyecto de un Gobierno de izquierda. En este sentido, ha abogado por recuperar "la mesa a cuatro" que se rompió la pasada semana y ha reprochado al socialista que plantee a los grupos de izquierda el falso dilema de tener que elegir entre Rivera o Rajoy, ya que hay otras opciones.