www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Reforma laboral y demagogia en Francia

viernes 11 de marzo de 2016, 10:21h

Francia revive otra oleada de manifestaciones, a costa de las contradicciones en la política económica del Gobierno socialista de François Hollande. En esta ocasión en contra de la reforma laboral propuesta por la ministra de Empleo, Myriam El Khomri. La respuesta social ha sido encabezada por las organizaciones estudiantiles y por los sindicatos de trabajadores, que han actuado solo como punta de lanza de una movilización colectiva bastante más amplia. No es la primera vez que le ocurre a los distintos Gabinetes del Partido Socialista francés en esta legislatura. Hollande ganó las elecciones con un discurso dirigido contra las políticas de austeridad que se auspiciaban desde Alemania y el propio Banco Central Europeo (BCE). Esa victoria no solo creó un espejismo entre sus votantes, sino que se difundió la misma quimera de una gestión antiausteridad entre ciudadanos y partidos de toda la Unión Europea (UE). Se creaba así la ilusión de una contrabalanza a la ortodoxia alemana. Muy pronto, el contacto con la realidad y la contumacia de las cifras económicas, hizo que ese mito se esfumase. François Hollande terminó por dar carta de naturaleza al mayor recorte en los gastos del país. Las protestas masivas sirvieron de poco ya que los hechos se imponían sobre la retórica electoral.

Idéntico fenómeno se vuelve a producir en estos momentos. El discurso de la izquierda se había erigido en el supuesto garante de los derechos laborales. Pero no hay peor enemigo de los derechos laborales que el paro. Ante el permanente retroceso de la población empleada, el Ejecutivo francés no encuentra otra salida que la liberalización de las leyes laborales, siguiendo, por cierto, el modelo implantado en España y teniendo en cuenta sus inequívocos resultados positivos. De nuevo, la objetividad de los números -desde las más elementales sumas y restas- impone su evidencia frente a elucubraciones ideológicas, hechas sin conocimiento de las cifras reales ni de las consecuencias destructivas de los falsos cálculos. Ya le pasó de un modo similar -aunque mucho más grave- a Syriza en Grecia, con sus monumentales contradicciones. ¿El resto de la izquierda europea no tomará nota de una vez por todas de esos reiterados errores?

En Francia, el ministerio de Empleo intenta amortiguar la virulencia de las protestas realizando algunas modificaciones y cesiones menores en la propuesta de ley, pero lo cierto es que lo sustancial de los cambios en las leyes laborales seguirá su recorrido y se implantará con el fin de generar urgentemente empleo. Porque el mal no está en la ley que ahora se tramita, sino en la profunda contradicción entre las promesas demagógicas con tintes de simplificación populista y las impopulares medidas que la difícil circunstancia real obliga a tomar a aquellos que tienen responsabilidad de gobierno. Las distintas crisis de los países europeos no se resolverán sin hacer sacrificios, y es mucho mejor que la clase política lo explique, en vez de hacer falsas promesas que son traicionadas en el instante de tener que gobernar. De esa contradicción se alimentan hoy los partidos populistas europeos, y en el caso de Francia la multitud de grupos anticapitalistas y muy señaladamente el Frente Nacional, que podría acceder a la presidencia. Los ofrecimientos demagógicos de la izquierda europea tienen un altísimo coste en términos de deterioro político.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.