www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

La Andalucía contemporánea y el poder (II)

sábado 12 de marzo de 2016, 19:08h

Al escribir en el artículo precedente sobre el Ministerio de Hacienda en la segunda mitad del siglo XX quedaba por recordar que el Catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Sevilla, jefe del Servicio de Estudios del Banco Urquijo de la misma localidad y director del Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad Hispalense, el aragonés Jaime García Añoveros (1932-20) se responsabilizó de la difícil cartera desde abril de 1979 hasta la llegada al poder del PSOE en diciembre de 1982; y, por último, un colega del gran universitario turolense, el catedrático jiennense Cristóbal Montoro, afrontaría igualmente la ardua misión en dos ocasiones bien diferentes: en los días de bonanza del segundo gabinete Aznar (26-IV-2000/17-VI-2004) y en los críticos del primer ministerio, a la fecha, de Mariano Rajoy. Con anterioridad, el granadino José Luis Leal Maldonado, abogado y licenciado en Ciencias Políticas y Económicas y profesor en Nanterre, con estudios económicos en estancias suizas y francesas, director general de Política Económica en 1977 y con experiencia en organismos internacionales, tuvo a su cargo el flamante Ministerio de Economía, una vez creado en la segunda etapa del mandato de Adolfo Suárez –abril, 1979, setiembre de 1980. Por su parte, la gaditana y economista Dª Magdalena Álvarez Arza (San Fernando, 15-II-1952), dueña de una experiencia de primer orden como Inspectora del Cuerpo de Finanzas del Estado y Consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía entre 1999 y 2004 fue encargada por D. José Luis Rodríguez Zapatero del Ministerio de Fomento en 17-IV-2008. Si a dichos nombres se añaden los del cordobés José Montilla Aguilera, titular del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (18-IV-2004/ 9-IX-2006) y su coterránea Rosa Aguilar Rivero al mando de una cartera tan novedosa como sugestiva - Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino (20-X-2010-21-XII-2011)-, tendremos cerrado el elenco de andaluces que, con los integrantes en la ya mencionada cartera de Trabajo, desempeñaron durante el régimen franquista y los reinados de Juan Carlos I y su hijo Felipe VI las funciones ministeriales más directamente relacionadas con la actividad económica y el desarrollo material de España.

Cuadro, sin duda, muy barroco y acorde con el paisaje ofrecido con frecuencia por la andadura de Andalucía en los tiempos modernos y contemporáneos, conforme ha sido expuesto en incontables ocasiones por plumas colmadas de saberes y agudeza y -harto más modestamente- por la misma nuestra, a la husma incesable de los caracteres articuladores de la cultura andaluza. En la pintura referida vuelven a darse cita las notas más contrastadas, cuando no casi antagónicas. Profesionales competentes, de cursus honorum irreprochable, condujeron la Hacienda nacional durante el periodo más extenso de su travesía democrática, tal y como aconteciera con la cartera de Trabajo. De cuna andaluza –el nacimiento turolense de García Añoveros no fue obstáculo para que, sin olvidar sus raíces aragonesas, hiciera profesión en toda su vida profesional y privada, con hechos indesmentibles, de su compenetración con la tierra de su adultez-, en su gran mayoría vieron transcurrir su existencia juvenil y aun madura en un inmóvil horizonte de subdesarrollo, sin contacto ni familiaridad con los medios e instrumentos de la economía más avanzada, visibles, al menos parcialmente, en otras regiones de la nación. La modernidad no fue así en ellos una experiencia, por menguada y limitada que se quiera, sino una aspiración y, en gran número de casos, una ambición, una noble y preciada ambición, que daría aliento, en no pocos ejemplos, a una irrefrenable vocación política, para, en lo porvenir, desterrar el maleficio que semejaba encadenar a su solar de origen al atraso y la frustración.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+

0 comentarios