El escenario político español miraba con interés a la reunión entre el líder socialista, Pedro Sánchez y el de Podemos,
Pablo Iglesias, programada para antes de Semana Santa. El cambio en las agendas políticas e informativas provocado por los
atentados en Bruselas deja entre interrogantes un encuentro que supone la última oportunidad para Pedro Sánchez, que está agotando ya todos sus cartuchos. Primero, porque, a pesar de que Sánchez sí ha cedido a las presiones de Iglesias al dejar de lado a su socio de Ciudadanos,
Albert Rivera, parece que no hay demasiadas esperanzas de lograr un acuerdo. Segundo, porque
ya hay quien ve a Susana Díaz como candidata para liderar las listas socialista en unas hipotéticas elecciones anticipadas.
El socialismo andaluz ha marcado desde el día siguiente a las elecciones una línea roja muy clara a los pactos para llegar a la Moncloa: la unidad de España. Por eso, ahora que Sánchez ha vuelto a mirar a Podemos, son muchas las voces que aúpan a Díaz como la alternativa.
Desde el PSOE andaluz echan balones fuera. Son varias las informaciones que este martes apuntaban a que Díaz tiene previsto disputar la Secretaría General del PSOE en el congreso que el partido celebrará, previsiblemente, a lo largo del mes de mayo. Pero el secretario general del grupo parlamentario socialista y dirigente del PSOE-A,
Miguel Ángel Heredia, ha insistido en que la presidenta de la Junta, Susana Díaz, está "centrada" en el Gobierno de Andalucía y que su prioridad, como la de todo su partido, consiste en trabajar por los andaluces.
También a Pedro Sánchez le han preguntado por la posibilidad de que la presidenta de la Junta de Andalucía aspire a la secretaría general del PSOE, a lo que el actual número uno del PSOE ha contestado que aprecia y respeta mucho a la responsable de los socialistas andaluces, de la que ha dicho que "hace muy bien su trabajo". A su juicio,
es ella a quien corresponde aclarar esa posibilidad.
Y no deberá tardar mucho en aclararla, porque antes del 11 de abril los precandidatos deberían hacer pública su voluntad de presentarse a la Secretaría General dejando el tiempo suficiente para que los militantes se pronuncien el primer fin de semana de mayo y los compromisarios aclamen al elegido el 22 de ese mes.
¿Pacto 'a la valenciana' o Ciudadanos?
Mientas, el hermetismo sobre si las conversaciones entre PSOE y Podemos pudieran estar avanzando es total, aunque la
purga en la cúpula de Podemos de los elementos errejonistas,másproclivesaldiálogo, nohacenpresagiarquelaesperadareunión pueda fructificar en acuerdo.
Sánchez pretende un pacto a la valenciana, el que ha encumbrado al socialista Ximo Puig a la presidencia de la Generalidad con el apoyo de Compromís y de Podemos. En este caso, la réplica madrileña implicaría a Podemos junto Izquierda Unida y el PSOE.
En todo caso, el secretario general de los socialistas quemaría su último cartucho con esta negociación para alzarse como presidente del Gobierno. En una encuesta publicada por el diario La Razón este mismo lunes, se muestra que el temido ‘sorpasso’ de Podemos junto a Izquierda Unida en caso de celebrarse unas nuevas elecciones sería una realidad, lo que acabaría con las aspiraciones de Pedro Sánchez, acosado por sus barones regionales.