CUMBRE CUBA - ESTADOS UNIDOS
Obama está convencido de que el embargo sobre Cuba "va a terminar"
EL IMPARCIAL/Efe
lunes 21 de marzo de 2016, 20:22h
Actualizado el: 22 de marzo de 2016, 12:51h
El dirigente norteamericano se mostró conciliador ante la aspereza de su homólogo cubano.
El presidente de EEUU, Barack Obama, aseguró este lunes en La Habana estar convencido de que el embargo económico que su país mantiene sobre Cuba desde hace más de medio siglo "va a terminar".
En una comparecencia en el Palacio de la Revolución junto a su homólogo cubano, Raúl Castro, Obama sostuvo que el hecho de que cerca de 40 legisladores, entre ellos varios republicanos, le acompañen en este viaje a Cuba es una muestra de que existe cada vez más presión dentro del Congreso de EE.UU. para poner fin al embargo.
Según Obama, esa política vigente desde hace más de 50 años "no ha servido a los intereses" de Estados Unidos ni a los del pueblo cubano. El mandatario recordó que él ha tomado varias medidas ejecutivas para relajar las restricciones del embargo, pero que su eliminación completa depende del Congreso estadounidense, cuyas dos cámaras controlan en la actualidad los republicanos.
También dijo que su Gobierno continúa evaluando algunos "aspectos técnicos" del embargo para determinar si es posible adoptar más flexibilizaciones. "Lo que hicimos por cincuenta años no sirvió ni nuestros intereses ni a los cubanos. Si seguimos haciendo algo repetidamente que no ha funcionado, tiene sentido intentar algo nuevo", indicó el presidente estadounidense.
En una entrevista con la cadena CNN en Español antes de su viaje a Cuba, Obama anticipó que el embargo sobre Cuba será eliminado durante la Presidencia de su sucesor, ya sea un demócrata o un republicano.
"No vemos a Cuba como una amenaza para Estados Unidos", dijo también Obama en un momento de la comparecencia junto a Castro tras la larga reunión que mantuvieron ambos en el Palacio de la Revolución.
Castro, por su parte, destacó la disposición de su Gobierno a seguir avanzando en la normalización de relaciones con Estados Unidos e insistió en que el embargo sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba.
Además, el mandatario estadounidense afirmó que "el destino de Cuba no debe ser decidido por EE.UU. o ningún otro país", aunque advirtió que su país seguirá reclamando el derecho del pueblo cubano a decidir su destino. "El futuro de Cuba lo tienen que decidir los cubanos y nadie más", aseveró.
No obstante, Obama advirtió que Estados Unidos seguirá presionando en favor de la democracia en Cuba y del respeto de derechos como la libertad de expresión, de asamblea y de culto religioso.
"Después de cinco décadas de relación difícil, Cuba y Estados Unidos tenemos todavía serias diferencias, como sucede con el tema de los derechos humanos y la democracia, asuntos sobre los que hemos mantenido conversaciones muy francas y sinceras", afirmó.
El presidente admitió "carencias" en el ejercicio de los derechos humanos en su país, apuntadas en su intervención por Raúl Castro, y agradeció a su homólogo "ese diálogo constructivo" a medida que los dos países avanzan en la "construcción de una nueva relación".
"Creemos que cuando compartimos nuestras más profundas creencias e ideas al respecto, sobre la base del respeto mutuo, los dos países podemos aprender y mejorar la vida de nuestros pueblos", subrayó Obama.
Según contó, en su encuentro en la Cumbre de las Américas en Panamá, en abril de 2015, el presidente Castro le garantizó que podrían hablar de "cualquier tema" y ahora "todos los temas están sobre la mesa".
"Parte de normalizar nuestras relaciones significa poder discutir directamente sobre nuestras diferencias y por eso estamos satisfechos con el diálogo sobre derechos humanos que iniciamos en el último año", indicó Obama.