Por qué se va Rusia de Siria
viernes 01 de abril de 2016, 08:29h
Putin sabe lo que hace al retirar al grueso de sus tropas de Siria. Ha sopesado la situación y, consciente de que ha logrado su objetivo principal, poner salvo al régimen de Asad, mueve ficha. Geopolíticamente, sin embargo, Moscú seguirá muy presente. No en vano, Siria es el único país más allá de los de la antigua URSS donde Rusia conserva bases militares. Además, su tutela del régimen de Damasco le permite tener una cierta influencia en Oriente Próximo y acceso al Mediterráneo.
Con todo, salvar al régimen no implica necesariamente conservar a al Assad. Rusia deja un número de efectivos suficiente para proteger las bases, supervisar el alto el fuego e incluso lanzar nuevos ataques si fuera necesario, pero el peso de la iniciativa recae ahora sobre el ejército sirio.
Además, los bombardeos sobre posiciones opositoras -que no del IS, contra quien apenas han ido- han allanado bastante el terreno. Moscú no estaba por la labor de enviar soldados, cosa que sí ha hecho Irán -para disgusto de Arabia Saudí e Israel-, y además la guerra estaba teniendo un coste que el bajo precio del petróleo no ayuda precisamente a sufragar. Así las cosas, Putin deja la escena principal, pero sigue atento entre bastidores.