Maduro, no ofende quien quiere…
sábado 09 de abril de 2016, 09:58h
Cíclicamente Nicolás Maduro arremete contra el presidente en funciones del Gobierno español con insultos que pretende incendiarios. En este caso, se ha descolgado calificándole de “racista”, “colonialista” y “basura corrupta”. Naturalmente, como no puede ser de otra manera, España ha llamado a consultas a su embajador en Caracas y se convocó al embajador de Venezuela en Madrid para trasmitirle la enérgica protesta española por los improperios proferidos por el líder chavista. Es obvio que el Gobierno no puede dejar pasar semejantes embestidas. Unas embestidas en las que en la persona del jefe del Ejecutivo agravia a todos los españoles y a España, pasándose por el forro ese respeto que continuamente pide para Venezuela.
No obstante, no sabemos si Nicolás Maduro conocerá el refrán “no ofende quien quiere sino quien puede”. De no ser así, habría que solucionar esa ignorancia rápidamente. Sobre todo como una obra de caridad para que no emplee más tiempo ni energía en lo que ya se ha convertido en una práctica habitual del presidente venezolano: insultar a Mariano Rajoy. Porque sus insultos al único que descalifican y sumen en el descrédito es al propio Maduro, que parece empeñarse en ofrecer, por si fueran pocos, más motivos para ello. A la vez que demuestran que Dios no le ha llamado precisamente por el camino de la argumentación inteligente, que no tiene que recurrir a las invectivas ni aun frente a quien esté en sus antípodas ideológicas.
Entre los ataques a Rajoy y buscar a la desesperada la manera de neutralizar a la oposición, -ha llegado estos días a amenazar con disolver el Parlamento-, negándose a asumir el rechazo de la población al chavismo manifestado en las últimas elecciones, es comprensible que no le quede tiempo para intentar solucionar la ruina a la que ha arrastrado a Venezuela. En el último envite contra Rajoy, sin embargo, no habría que pasar por alto cuando ha dicho: “En España están aterrados porque ha surgido una organización y un liderazgo propios. Tiembla la oligarquía española como le templó a Simón Bolívar que hace 200 años los expulsó a bayoneta limpia, tiembla la oligarquía colonialista y racista de Rajoy y de todos ellos”. El propio líder chavista confirma así sus estrechísimos lazos con Podemos. Por mucho que la formación de Pablo Iglesias niegue la financiación ilegal por parte de Venezuela -y de Irán-, lo que supone algo de enorme gravedad como es la intromisión de países extranjeros -y para más inri, ¡qué países!- en nuestra política. ¿Incita Maduro a su protegido Podemos a que emule a Bolívar y su bayoneta?