ANÁLISIS
Podemos y UP, ¿es posible un pacto imposible?
sábado 09 de abril de 2016, 13:32h
Actualizado el: 10 de abril de 2016, 08:59h
La unión de Podemos y Unidad popular, catapultaría a esta confluencia a un segundo puesto, solo detrás del PP, en unas elecciones en las que todo podría pasar. ¿Es posible?
El pasado 20 de diciembre tuvimos las elecciones más abiertas desde el inicio de la democracia, se rompía el bipartidismo que había marcado las política española en las últimas tres décadas. En el escenario político irrumpían con fuerza dos formaciones políticas, la de Albert Rivera y la de Pablo Iglesias. Con tanta fuerza que se ha conformado un Parlamento en el cual las dos formaciones son indispensables para la formación de un gobierno estable. Solo la improbable formula de la “gran coalición”, es decir el pacto entre PSOE y PP, haría posible un Ejecutivo sin contar con alguna de estas dos formaciones políticas.
Lo improbable de esta gran coalición radica en que supondría el fin total del bipartidismo al eliminar la percepción que tiene la sociedad española de que el PSOE es la alternativa al PP y viceversa. Así parece demostrarlo la experiencia Griega donde el pacto entre Pasok y Nueva democracia supuso la debacle electoral del Pasok, debacle que fue aprovechada por la izquierda de Tsipras para hacerse con el poder.
Decía Aristóteles, Maquiavelo o Churchill que “la política es el arte de lo posible” y en este escenario político lo único posible para la conformación de un gobierno es un pacto que permita superar los 175 diputados que componen la mayoría absoluta en nuestro parlamento. Tras la negativa de Rajoy a tratar de conformar Gobierno, toda la responsabilidad ha recaído sobre el partido socialista, que mira a izquierda y a derecha para ver quiénes van a ser sus compañeros de viaje.
Sin embargo esta elección no está exenta de presiones. Pedro Sánchez sabe que un pacto con Podemos y UP le daría muy probablemente la tan ansiada presidencia del Gobierno, aunque es muy consciente también de que para llegar a un acuerdo con Iglesias hay que legalizar la consulta soberanista, algo que no le han permitido sus barones autonómicos, concretamente su principal rival dentro del partido, la presidenta de Andalucía Susana Díaz.
Con este contexto es natural que Sánchez haya buscado el pacto con Ciudadanos, aún a sabiendas de que la suma de ambas formaciones no es suficiente para lograr formar un Ejecutivo. La estrategia por tanto ha sido intentar sumar a Podemos, pero habrá que esperar a que hablen las bases del partido morado para saber si finalmente hay opciones de conformar un gobierno. Tampoco puede Pedro Sánchez hacer caso al Señor Rivera, en contar con el partido popular para formar un gobierno estable, por el peligro que supondría para el futuro de su partido, ya que los únicos que saldría beneficiados de este tripartito sería Ciudadanos y Podemos.
Este es el contexto en el que nos movemos y parece probable que se tengan que repetir las elecciones, sin embargo los diferentes encuestas publicadas plantean un escenario parecido al actual, aunque con algunas diferencias. Bajada de Podemos, subida del PP, de Ciudadanos y de Unidad Popular. Sin embargo lo curioso del asunto es que como ya se ha dicho en numerosas ocasiones, la unión de Podemos y Unidad popular, catapultaría a esta confluencia a un segundo puesto, solo detrás del PP, en unas elecciones en las que todo podría pasar. Sin embargo esta coalición de izquierdas no parece estar cercana, ya que en ambas formaciones hay sectores que se oponen férreamente a la confluencia.
Por un lado, en UP el sector de Izquierda Abierta, liderado por Gaspar Llamazares, ya ha manifestado públicamente su oposición a una integración con Podemos. Sin embargo, otro sector importante de esta formación, con Alberto Garzón a la cabeza, sí parece desear esta agrupación.
Garzón ya intentó en las últimas elecciones la concurrencia con Podemos, pero solo recibió negativas e incluso algunas palabras hirientes por parte Pablo Iglesias. Podemos planteaba una fórmula difícilmente asumible para los miembros de Unidad Popular , ya que suponía la disolución de esta formación dentro del partido morado, integrando a líderes como Garzón en las listas de la formación morada.
En el otro lado de la mesa de negociación, los de Iglesias no estaban dispuestos a conformar una coalición entre IU federal y Podemos, pues según los líderes de esta formación no pueden llegar a acuerdos de ámbito estatal con otros partidos siguiendo la hoja de ruta que habían aprobado en referéndum. Aunque esta fue la posición oficial, no parece que todo el mundo esté de acuerdo con el planteamiento dentro de la formación morada.
Por una parte, las bases son conscientes de que esta unión podría ser la llave de un futuro gobierno del cambio y el sector más izquierdoso de Podemos no parece tan disgustado con la fórmula. Por otra, el sector más moderado, el liderado por Iñigo Errejón, parece más empeñado en conseguir la centralidad política para acceder al gobierno, lo cual les hace huir de cualquier pacto con la izquierda de este país.
Decía Aristóteles que la política es el arte de lo posible, pero fue un español el que cambió esta cita, afirmando que la política es el arte de lo imposible, pues es justamente de esto de lo que trata el asunto, de superar imposibles para hacer posible lo imposible. Y es que a día de hoy parece imposible un entendimiento entre estas dos formaciones, aunque puede que sea lo único posible para revitalizar a estos dos partidos y tal vez para escribir un nuevo capítulo de la historia política de nuestro país.