Parodia de primarias en el PSOE
martes 03 de mayo de 2016, 08:43h
Actualizado el: 05/03/2016 08:50h
No corren buenos tiempos para la política de altura, para profundizar en la democracia y conseguir que la desafección ciudadana a la clase política se vaya aminorando. No va en este sentido, sino más bien en el contrario, todo lo ocurrido en los últimos meses desde la celebración de las elecciones de diciembre. Y tampoco va en la senda correcta vaciar de su auténtico contenido palabras y conceptos para que se queden solo en eso, meras palabras. Meras palabras puestas al servicio de la política espectáculo, que busca sobre todo la foto y el titular. Un ejemplo lo tenemos en las primarias del PSOE, que acaban de comenzar.
Serán unas primarias muy rápidas. Los tiempos del calendario electoral las han dejado reducidas a dos semanas, ya que el 23 de mayo se cierra el plazo para presentar las listas ante la Junta Electoral Central. Y serán unas primarias unipersonales. No se esperan sorpresas, sino que en ellas habrá un solo aspirante, Pedro Sánchez, quien con toda seguridad será proclamado candidato a la presidencia del Gobierno al día siguiente del 7 de mayo -es prácticamente imposible que para esa fecha alguien haya conseguido los avales necesarios-, por lo que se prevé que ni siquiera se realizará la votación programada para el 14 de este mes.
En estas circunstancias, es evidente que, aunque a los socialistas se les llene la boca hablando de ellas, no estamos ante otra cosa que una parodia de primarias. Una parodia que tiene no poco de escarnio a la cacareada democracia interna -algo que exigen los ciudadanos a todos los partidos, pero no de esta manera-, y que imposibilita un verdadero debate interno, una confrontación en buena lid de puntos de vista y propuestas, que lo fortalezca. Esta parodia y esta imposibilidad de debate no son precisamente beneficiosas para un PSOE que con su creciente mensaje radical está sirviendo en bandeja a muchos de sus votantes a los populistas, que les ofrecen una radicalización y un sectarismo más genuino y en estado puro. El miedo a ser rebasado por Podemos, que ha hecho al PSOE internarse con ahínco en el camino de la radicalización ya iniciado por Rodríguez Zapatero., le está arrastrando a lo que pretendía evitar. El PSOE debería propiciar un debate interno, que no se impulsa precisamente con pantomimas de primarias.