
Juan Costa Climent (Castellón de la Plana, 1965) es diputado, ex ministro de Ciencia y Tecnología y ex consejero del Fondo Monetario Internacional.
El que diseñó el programa de Gobierno de Mariano Rajoy ha sido durante unas semanas la cabeza visible de la oposición al presidente del PP. Muchos ven en él al “Zapatero del PP”, una figura que, según Eduardo Zaplana, hace falta en el partido. Joven, de imagen cuidada y una “peculiar” forma de expresarse –blanco fácil para sus críticos-, se erigió como el candidato número uno para reunir sensibilidades contrarias al pensamiento de Rajoy, pero su fuerza para afrontar tal empresa, en duda desde el primer momento, resultó no ser tal y ha pasado de ser alternativa a uno más de los que estarán con el líder de la oposición si su partido decide reelegirle presidente.
Nadie duda, ni en Génova, ni en tertulias radiofónicas “plurales”, ni siquiera figuras alejadas del PP, que Costa podría presidir cualquier compañía importante del mundo dadas sus aptitudes y vasta experiencia a pesar de su edad. Excelente gestor, parece estar mejor valorado en el campo de la empresa que de la política. Llegó el momento, o eso debió pensar él, de plantearse que no existe reto pequeño y que su imagen como líder de un partido podía afianzarse y generar confianza. No fue así.
Donde nunca le faltará un hueco es a la derecha de Rodrigo Rato. La bendición del ex presidente del FMI la tendrá asegurada allí donde dirija sus pasos, sin duda un respaldo de peso y, en lo que respecta al PP, una figura respetada y que, desde la distancia, gana enteros para volver al plano político en un futuro no muy lejano.
TrayectoriaLicenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y brillante alumno de estudios relativos a la empresa, ha sido gerente de la firma Ernst and Young y profesor del Área de Impuestos del Máster de Asesoría Jurídica del Instituto de Empresa.
El 6 de junio de 1993 fue elegido diputado al Congreso por Castellón y ejerció como portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Hacienda. En los comicios generales del 3 de marzo de 1996 logró de nuevo sentarse en la Cámara Baja. Considerado minucioso y un trabajador incansable, se convirtió en una de las personas clave del equipo económico del Partido Popular, comandado por Rodrigo Rato.
El 7 de mayo de 1996 fue nombrado secretario de Estado de Economía y Hacienda en el primer Consejo de Ministros presidido por José María Aznar. Ese mismo mes causó baja en el Congreso de los Diputados. Desde la Secretaría de Estado fue el encargado de poner en marcha la reforma fiscal propiciada por el PP, que supuso en 1999 un recorte medio de la presión fiscal del once por ciento.

En las elecciones generales del 12 de marzo de 2000 de nuevo fue elegido diputado por Castellón en las listas populares. En marzo de ese mismo año, Costa fue nombrado por la revista especializada “Gaceta Fiscal”, Personaje Tributario del Año.
El 5 de mayo de 2000 fue nombrado secretario de Estado de Comercio y Turismo en el ministerio de Economía, en sustitución de Elena Pisonero. Como el resto de los secretarios de Estado. Durante su mandato trató de incrementar las relaciones comerciales y turísticas con numerosos países, y viajó a diversas naciones.
En 2003, en representación de España, participó en la reunión convocada por el Consejo Económico y Social de la ONU para debatir, por un lado, las necesidades de ayuda humanitaria, y por otro, el proceso de reconstrucción de Irak.
El 3 de septiembre de 2003, Juan Costa fue nombrado ministro de Ciencia y Tecnología, en sustitución de Josep Piqué, que abandonó este cargo para ser el candidato del Partido Popular a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña.
El 3 de julio de 2003, el Gobierno de El Salvador le condecoró en Madrid con la Orden Nacional "José Simeón Cañas", por la ayuda humanitaria prestada a principios de 2001, con ocasión del terremoto que devastó el país centroamericano.
El 14 de marzo de 2004 fue elegido diputado en el Congreso por la provincia de Castellón y desde el 5 de mayo siguiente era vicepresidente segundo de la Comisión de Asuntos Exteriores hasta el 30 de octubre del mismo año, cuando presentó su renuncia al escaño para trabajar de consejero del Fondo Monetario Internacional en asuntos relacionados con Iberoamérica, siglas en las que de nuevo se encontraría con Rodrigo Rato.
En 2007 renunció a la presidencia de Ernst and Young Abogados, compañía en la que entró como directivo en julio de 2005, para encargarse del programa electoral popular para 2008, comicios en los que encabezó las listas por Castellón.
Está casado con Elena Sánchez desde el 4 de julio de 2005.