decide no visitar España en su gira europea de despedida
Bush ignora a Zapatero hasta el último minuto de su mandato
jueves 12 de junio de 2008, 17:30h
El todavía presidente norteamericano, George W. Bush, no quiere saber nada de España. Ninguna de las paradas de la gira por Europa que lleva a cabo con la intención de mejorar la imagen internacional de su presidencia y despedirse de sus aliados y amigos europeos incluye la España de Zapatero.
Desde que el actual presidente español ocupara La Moncloa en 2004, las relaciones bilaterales están heladas. Y no parece que la situación, derivada de la retirada de las tropas españolas que desempeñaban una misión humanitaria en la segunda guerra del Golfo y los numerosos desplantes del Ejecutivo socialista hacia Estados Unidos, vaya a mejorar.
Es tal el distanciamiento entre el Gobierno norteamericano y el español que el presidente saliente de la Casa Blanca ha querido olvidar que la primera visita de su tour europeo de 2001, cuando se reunió con Aznar acompañado de Colin Powell como secretario de Estado y Condoleezza Rice al frente de la Seguridad Nacional, fue a España. "Mi primer viaje oficial a Europa como presidente comenzó en Eslovenia", aseguró el dirigente estadounidense este lunes en dicho país.
El Gobierno de Estados Unidos nunca perdonó a Zapatero no sólo que retirara las tropas españolas de Irak, sino que tratara de convencer a los aliados norteamericanos de que tomaran la misma disposición. Por si esto fuera poco, Rodríguez Zapatero se quedó sentado, todavía en la Oposición, ante el paso de su bandera durante el desfile militar del Día de la Hispanidad en 2003, meses antes de convertirse en presidente de España. Algo de lo que "no se arrepiente" y que apartó al Ejército norteamericano del desfile del 12 de octubre de los tres años siguientes. Parece que la Administración Bush tampoco perdonó al mandatario español su apuesta por el demócrata John Kerry en las elecciones de EEUU. Todos conocemos cual fue el resultado.
El Gobierno del Partido socialista ha puesto todo de su parte por alcanzar la actual situación en las relaciones con EEUU. Y pasa factura. Las cumbres internacionales en las que Rodríguez Zapatero ha podido intercambiar unas pocas palabras con Bush son prueba de ello. Sin embargo, lo más alarmante es la ausencia de una escala en España en la gira de despedida de los dirigentes europeos tras los ocho años de mandato de Bush.
¿Puede España mejorar las relaciones con Estados Unidos?
De cualquier modo, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, declaró recientemente en Estados Unidos la intención del Gobierno español de impulsar una nueva etapa en las relaciones bilaterales con la Casa Blanca, un salto cualitativo más allá de la actual relación de normalidad.
Moratinos pretende, de esta forma, rectificar la política de los últimos cuatro años, en los que las que se ha producido un drástico enfriamiento de las relaciones con Norteamérica después de que España fuera uno de los principales aliados, y beneficiarios de las buenas relaciones, con Estados Unidos durante la era Aznar.
El Gobierno socialista apuesta el "todo por el todo" por Barack Obama, el candidato demócrata a la Casa Blanca y no ha estudiado, por el momento, la contingencia de una eventual victoria del republicano John McCain, algo que mantendría intacta la actual situación.