Por el contrario, Casado ha apuntado que su partido no es partidario de repetir el cara a cara entre Rajoy y Sánchez que sí se celebró en la campaña de las elecciones del 20 de diciembre. Aun así, ha explicado que en el caso de que al final Rajoy aceptara un debate a dos, desde el PP no cierran la puerta a que el contrincante, en vez de Sánchez, fuera el líder de Podemos, Pablo Iglesias.
Casado ha sido claro: "Habría que evaluar quiénes serían esas dos fuerzas que las encuestas reflejan con mayor importancia de cara a los comicios".
El PP tiene sobre la mesa una veintena de propuestas de debates con distintos formatos, a dos, a cuatro y a siete, aunque Casado ha dicho desconocer si hay alguna solicitud de cara a cara entre Rajoy e Iglesias: "Hay tantas peticiones que hay que ir analizándolas una a una".
Casado ha subrayado que el PP va a estar presente en todos los debates que se celebren, ya sean organizados por medios de comunicación, universidades o foros cívicos. "Desde el principio, hemos dicho que no va a haber silla vacía del PP", ha remarcado Casado.
Ha justificado que el PP solo contemple un debate a cuatro con Rajoy al tratarse de una campaña "corta" y en la que el candidato a la reelección tiene que "estar en todos los territorios y en otros formatos televisivos".
Por su parte, el director de campaña del PP, Jorge Moragas, se va a poner en contacto con sus homólogos de PSOE, Podemos y Ciudadanos para perfilar los detalles y quién organiza el debate a cuatro que propone Rajoy. En la anterior campaña, Rajoy solo participó en el cara a cara con Sánchez, puesto que en el debate a cuatro, su puesto lo ocupó la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
Casado ha señalado que el deseo del PP es "intentar ser ecuánimes con los tipos de audiencia y con los distintos grupos de comunicación" y equilibrar los formatos, para que haya debates y entrevistas.