SUSTITUYE A FRANCISCO GÓMEZ
Pedro Larena, nuevo consejero delegado de Banco Popular
Efe
viernes 29 de julio de 2016, 10:25h
Actualizado el: 29 de julio de 2016, 11:30h
Pedro Larena ha sido nombrado nuevo consejero delegado de Banco Popular, en sustitución de Francisco Gómez. La entidad bancaria ganó en el primer semestre del año un 50 por ciento menos que en 2015.
El Banco Popular ha comunicado este jueves el nombramiento de Pedro Larena como nuevo consejero delegado, después de que el actual, Francisco Gómez, haya llegado a un acuerdo de prejubilación con la entidad. En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la entidad agradece a Francisco Gómez "su dedicación durante los treinta años que ha permanecido en el Grupo" y reconoce que durante su gestión "ha impulsado de manera notable la actividad comercial".
Pedro Larena, cuya función principal será la gestión ordinaria del negocio y tendrá la responsabilidad de ejecutar el plan estratégico presentado en la ampliación de capital, "acumula una amplia experiencia en banca minorista, tanto en entidades financieras nacionales, como internacionales". Según explica la nota, "Popular inicia así una nueva etapa de renovación y reestructuración de su negocio, para lo que ha separado la gestión de la actividad principal de la gestión del negocio inmobiliario y asociado".
El objetivo de esta división es que "una parte de la organización esté centrada en la generación del negocio rentable y recurrente; y la otra, en la reducción de activos no productivos y en la rentabilización del negocio inmobiliario corriente", añade el banco. Además, la entidad va a emprender "un firme plan de reducción de costes, con el objetivo de optimizar y adecuar la capacidad productiva al nivel de ingresos actual, que se encuentra fuertemente presionado por el entorno de tipos". El modelo operativo resultante, finaliza la nota, "estará focalizado en la eficiencia y la rentabilidad".
Este anuncio de reestructuración se hace público el mismo día en que se ha sabido que la entidad registró un beneficio neto de 94 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un 50 % menos que en el mismo periodo de 2015, después de dedicar todas las ganancias del segundo trimestre a provisiones.
Sin contar las provisiones extraordinarias, el beneficio neto ordinario se sitúa en 168 millones de euros, un 10,6 % menos que hasta junio del año anterior, lo que se debe al "intenso" recorte de los márgenes por los bajos tipos de interés, la supresión de las cláusulas suelo y la dotación de 52 millones al Fondo Único de Resolución del BCE. Como ya anunciaron en la reciente ampliación de capital y con el fin de acelerar la desinversión de activos no productivos y potenciar el negocio principal, el banco ha dedicado 106 millones de euros a provisiones extraordinarias, algo más de los 74 millones que ganó en ese periodo.
La venta de inmuebles continúa a buen ritmo, hasta un total acumulado de 1.075 millones de euros, después de elevarse el 50 %, en tanto que el crédito rentable crece un 1,6 %, apoyado en el negocio de pymes y autónomos.