www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Daniel Ortega, todo queda en casa

viernes 05 de agosto de 2016, 10:33h
Hace poco el presidente de Nicaragua dio un auténtico golpe de mano al despojar de un plumazo de sus escaños a la oposición, con el inestimable concurso del Tribunal Electoral que sigue escrupulosamente las órdenes del comandante Daniel Ortega. Al hacer esa maniobra, se especuló también con que nombraría a su mujer, Rosario Murillo, como vicepresidenta para acompañarle en las próximas elecciones de noviembre. Ahora, el líder sandinista lo ha confirmado oficialmente. Él y su mujer se presentarán a unos comicios que tienen mucho de pantomima con la oposición prácticamente anulada y su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), como único.

Con el nombramiento de su mujer, habrá pensado Daniel Ortega que todo queda en casa. Con Rosario Murillo en la vicepresidencia y sus hijos colocados en puestos estratégicos, Ortega acumula poder y se quita estorbos para el negocio del canal de Nicaragua, una obra faraónica cuyo contrato dio de manera exclusivamente personal, y no sin protestas ciudadanas y de algunos correligionarios, a un misterioso empresario chino. El comportamiento de Daniel Ortega está dejando atrás el nepotismo de Somoza, contra el que lucharon los sandinistas.

El presidente de Nicaragua, admirador de Fidel Castro y de Chávez, ha tenido la desfachatez de decir que nombrar a su esposa como vicepresidenta, que, por otro lado, ya actúa en la práctica como tal, es un triunfo para la mujer nicaragüense. Lo siguiente será decir que laminar a la oposición es por el bien del pueblo. Así no tiene que romperse la cabeza, sino votar a Daniel Ortega y Rosario Murillo, la pareja que tanto bienestar proporciona a ese pueblo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+

0 comentarios