www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La estrategia de Rajoy

lunes 16 de junio de 2008, 23:48h
En vísperas del Congreso Extraordinario del Partido Popular, su líder, Mariano Rajoy, se ha sometido a un exhaustivo interrogatorio ante la televisión, cuyas aportaciones han sido más bien escasas. Hombre tranquilo y poco dado a perder la compostura, los últimos acontecimientos no parecen haber hecho mucha mella en su forma de conducirse. Fiel a un estilo pausado, al que no ha renunciado ni cuando venían peor dadas, Rajoy ha mostrado una seguridad propia del que se sabe respaldado. Bien es verdad que tal respaldo, a día de hoy, tiene una parte de verdad y otra de artificio. La sombra de los avales es alargada, y qué duda cabe que un hombre de su trayectoria sabe cómo controlar el aparato del partido. Es por ello que los críticos, menos notorios en los últimos días, no parecen querer presentar batalla con una candidatura alternativa que, por otra parte, contaría con escasos visos de prosperar.

Ante un panorama más halagüeño de lo que hubiera podido pronosticarse hace pocas semanas, Rajoy, haciendo gala de sus habituales florituras dialécticas, ha pasado de puntillas por casi todo: relación con críticos y afines, desavenencias con medios de comunicación con los que otrora se significase, y nombres importantes cara al Congreso de junio. Si acaso, ha manifestado que “las estrategias no se revelan”, como única frase mímicamente clara. Lo cual, amén de ser una obviedad, parece haberse tomado al pie de la letra. Pero reservarse la estrategia -que es lo natural- no debería impedirle presentar a sus colaboradores, que es lo que exigen sus seguidores y potenciales votantes. Se ha pasado de una oposición estridente la pasada legislatura, a una total desaparición de casi toda contestación en los comienzos de la presente. Y poca oposición puede hacerse cuando no se sale a la palestra. Desde sus cuarteles de invierno, Rajoy lleva tiempo pergeñando sus planes cara a la crucial cita de este fin de semana. De su resultado dependerá en buena medida la fuerza necesaria para, en lo que resta de legislatura, empezar la transición de oposición perenne a opción plausible de gobierno. Aunque primero, deberá contar a sus potenciales votantes si su partido es de derechas, de centro reformista, demócrata cristiano o lo que sea. Pero un poco de definición no iría mal. Y a poder ser, pronto.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios