El PP mantiene cierto optimismo mientras C’s rebaja las expectativas. Ambos recuerdan que “sin el PSOE no habrá Gobierno” y sí nuevas elecciones.
Después del “primer paso” de una “larga caminata” viene el segundo, y Mariano Rajoy y Albert Rivera están dispuestos a que eso suceda este miércoles. A partir de las 10:00, los líderes del PP y de C’s mantienen un nuevo encuentro en el Congreso. Será una forma de visualizar su “canal de comunicación permanente”, pero también una manera de seguir avanzando hacia una posible investidura después de que el candidato de Génova aceptara el encargo del Rey para intentar formar Gobierno.
Tras la reunión del pasado miércoles, Rajoy no solo no ocultó su optimismo, sino que se esforzó en hacer ver que las cosas podían empezar a cambiar. Sobre todo, teniendo en cuenta la sensación de bloqueo a la que se había llegado unas horas antes. “Me voy de aquí sabiendo que puedo negociar algo; ayer no había negociación”, dijo a la salida de su encuentro con Rivera para contraponer el resultado de ese día con el obtenido la víspera con Sánchez.
En el actual escenario, la aritmética del PP pasa por lograr que C’s pase de la anunciada “abstención técnica” en la investidura a un “sí” que, confían, haría la negativa del PSOE insostenible. Pero “nadie ha dicho que esto iba a ser ni fácil ni rápido”, advirtió Rajoy, a quien de momento le está costando concretar sus planes para dotar a España de “un Gobierno que pueda gobernar” y evitar “la vergüenza” de “unas terceras elecciones en menos de un año”.
Los Presupuestos y Cataluña acercan a PP y C's
Rivera está dispuesto a hablar de todo y defiende el “compromiso de Ciudadanos para poner en marcha España”: su partido, dice, “está con el PP y con el Gobierno”. Dado que apremia el calendario económico, los dos partidos trabajan desde hace días en el techo de gasto, los objetivos de déficit público y la elaboración de los Presupuestos para 2017. Cuestiones que “son de España y de Europa”, justifica Rivera, por lo que tratan de ganar tiempo.
Tampoco hay tiempo que perder ante el desafío independentista en Cataluña, “que amenaza la Constitución, la convivencia y 40 años de paz y libertad”, según el líder naranja. Es por ello que su formación propuso la semana pasada al PP un pacto “por España” que su homólogo en Génova vio “con buenos ojos”.
Partiendo de esos mimbres, los dos partidos que hace unos días encontraron, al fin, “puntos de encuentro”, han endurecido su discurso con respecto a Ferraz, a quien exigen que “no se desentienda de la gobernabilidad”: “Sin el PSOE no habrá Gobierno”, es la advertencia compartida. C’s, que ha “asumido que, hoy por hoy, no hay alternativa a Rajoy”, se ha mostrado estos días especialmente crítico con un Pedro Sánchez “inflexible” e “inmovilista” que puede “condenar a España a una crisis institucional sin precedentes”.
Una presión que ha dejado al descubierto las grietas abiertas entre los socialistas hace meses y confirmadas con los resultados del 26J. Ante las voces, cada vez más numerosas y significativas, que sugieren que reconsidere su “no” a un Gobierno del PP para salir del bloqueo político, Antonio Hernando se mostró tajante el pasado viernes: si el PP tiene “la ensoñación de quebrar a los dirigentes del PSOE, que pierda toda esperanza”. Solo unas horas después, el domingo, la puerta a la abstención la dejó entreabierta el secretario de Economía: “Si las circunstancias cambiaran, quizás podríamos reexaminarlo, pero en este momento nuestra posición es ‘no’”, dijo Manuel de la Rocha.
C's insiste en la abstención; el PSOE, en el 'no'
Ese cambio pasa por que C’s vire de la actual “abstención técnica” a un “sí” a Rajoy, ante lo que Ciudadanos insiste: que nadie espere ese paso. “Rajoy no es nuestro candidato ni nuestro proyecto”, explicaba este fin de semana el diputado Miguel Gutiérrez. “Que la crisis interna que tiene el PSOE no nos cueste a todos los españoles unas terceras elecciones”, pedía Fernando de Páramo, que añadía que “diría muy poco a su favor que un partido con tantos años de historia como es el socialista necesite que nosotros cambiemos el voto para moverse”.
Entretanto, el portavoz del PSOE en el Senado ha confirmado este martes que los 85 diputados de la bancada socialista mantendrán su “no” a Rajoy aunque C’s vote a favor: “No es un ‘no’ por capricho, ni por revancha ni por una cuestión de personas, sino un ‘no’ ideológico”, según Óscar López, que asegura que lo que hagan otros partidos “no condiciona la posición” de los socialistas. Ferraz insiste en que Génova negocie “con partidos afines”.
Un panorama en el que Carolina Bescansa confirma que Unidos Podemos está a la expectativa: “Es urgente que el PSOE decida cuál de los noes que ha dado no va a cumplir, porque no son compatibles entre sí”. Días antes Ramón Espinar les pedía decidir entre “apoyar a Rajoy, gobernar con Podemos o ir a unas terceras elecciones”.
Desde la formación morada opinan que “conviene acabar con esta farsa y que cada actor asuma su responsabilidad”, al tiempo que Íñigo Errejón pide resistencia a Ferraz ante quienes sugieren que se haga “un cierto harakiri a favor de la gobernabilidad”.
Así las cosas, y con esa mínima rendija abierta tras la reunión anterior entre Rajoy y Rivera, el presidente de C’s acude a esta nueva cita con “la idea de escuchar”. Su interlocutor está dispuesto a ofrecer “todo”: “No decimos ‘no’ a nada”, asegura Javier Maroto. El encuentro servirá también para tomar temperatura al acercamiento entre las dos formaciones. Y, sobre todo, para que Rivera vuelva a exigir a Rajoy que ponga fecha cuanto antes al debate de investidura.
Mientras no haya Gobierno todo seguirá en el aire, incluida la sombra de unas terceras elecciones: nadie quiere llegar a ellas, pero para evitar las urnas son necesarios más pasos en esa “larga caminata”, que puede seguir este miércoles.