Editorial: Corrupción en tiempos de crisis
miércoles 18 de junio de 2008, 00:30h
Cuando aún resuenan los ecos de la “operación Malaya”, que destapó una de las mayores tramas de corrupción urbanística a nivel europeo en Marbella, la Costa del Sol vuelve a convulsionarse con una caso parecido, esta vez en Estepona. Hasta la fecha, 23 son las personas detenidas, entre ellas el propio alcalde de la localidad malagueña, Antonio Barrientos. El PSOE, partido en el que milita, se ha apresurado a abrirle expediente de expulsión, mostrando una agilidad propia del que sabe el desgaste que un asunto semejante puede producir. Tal desgaste llegará, aunque en temas urbanísticos nadie está libre de pecado, y muy pocos son los que tiene autoridad moral para pronunciarse al respecto.
No es ni será el último ayuntamiento en el que haya problemas con recalificaciones y desfalcos. Dejando a un lado la obviedad de la falta de ética de algunos políticos, es un hecho que la Ley del Suelo poco o nada ayuda a erradicar ciertas corruptelas. La peculiar normativa española que divide el planeta en territorio “urbano” y “rústico” y deja en manos de los ayuntamientos la recalificación de éste, es la fuente de ingresos más recurrente en la mayor parte de corporaciones municipales. De esta forma evitan los ayuntamientos el acudir a los impuestos como forma de financiación. Pero la consecuencia es, además del encarecimiento de la vivienda, abrir una ventana de oportunidad a la corrupción. Baste con ver que, allá donde hace falta pactar para llegar a un acuerdo de gobierno, una de las concejalías más cotizadas -nunca mejor dicho- es la de Urbanismo. En el caso de la Costa del Sol, la corrupción en esta materia es algo digno de estudio. El ritmo frenético que alcanzó la promoción inmobiliaria a finales de los noventa hace que ahora empiecen a aflorar las miserias que entonces camuflaba el “boom” de la construcción. Resulta si cabe más grave que, en estos tiempos de crisis, salgan a la luz las prácticas corruptas de quienes hicieron del “pelotazo” una forma de vida. Veremos hasta dónde llega la trama esta vez.