La estrafalaria dictadura de Maduro
lunes 29 de agosto de 2016, 09:31h
Con Nicolás Maduro, Venezuela lleva camino de convertirse en un régimen totalitario. De facto, ya lo es. Si a principios de verano fueron la prolongación del estado de excepción y la amenaza de “ejercicios militares” para amedrentar a la población civil, ahora el líder bolivariano denuncia un supuesto “complot extranjero” para orquestar un golpe de estado.
Todo lo anterior no son sino ataques contra la democracia de alguien que no cree en ella, ya sea por analfabetismo o por falta de conciencia o bien por una desmedida ambición de poder. La violación sistemática de los derechos humanos alcanza cotas sólo superadas por la impunidad con que se produce. Y es tan escandaloso como intolerable que nadie en el continente mueva un dedo en defensa de las libertades públicas en Venezuela. Escasez de bienes de primera necesidad, personas que mueren en los hospitales por falta de medicinas, una inseguridad ciudadana galopante son la seña de identidad del régimen. Mientras, el régimen no duda en inventarse conspiraciones para justificar el aumento de la represión.
La complacencia de Ecuador, Cuba o Bolivia hacia su suministrador de petróleo low cost no tendría porqué ser seguida por el resto de países latinoamericanos. Su silencio es tanto como hacerse cómplices del deterioro moral del pueblo venezolano a manos de Nicolás Maduro. Y ya es hora de que reaccionen.