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RAJOY, RIVERA, UN PASO ADELANTE TRAS UN IMPLACABLE CHANTAJE

lunes 29 de agosto de 2016, 11:29h
Albert Rivera se dio cuenta enseguida de que en unas terceras elecciones podía quedarse con una veintena de diputados. Era obligado...
Albert Rivera se dio cuenta enseguida de que en unas terceras elecciones podía quedarse con una veintena de diputados. Era obligado que hiciera un esfuerzo de gobernabilidad para no quedar borrado del mapa político. Habrá que convenir que en él ha jugado también el sentido del Estado.

El pacto con Mariano Rajoy ha significado, en todo caso, un paso adelante. Nadie que no quiera perder el sentido de la objetividad podrá negarlo. La situación se encuentra mejor ahora que hace un mes. Afirman los que disponen de más información que, como lo conseguido no es suficiente, Mariano Rajoy será revolcado en ambas sesiones de investidura. Tal vez eso sea verdad salvo que el presidente tenga alguna carta escondida en la manga gallega. En caso de resultar escabechado esta semana, Rajoy, en lugar de dimitir y dar un paso a un lado, ya ha anunciado que persistirá en el empeño.

La llamada negociación entre el Partido Popular y Ciudadanos ha sido, en esencia, un chantaje, la presión inmisericorde del partido de Albert Rivera sobre el de Mariano Rajoy, incluso, y para mayor inri, haciendo público un ultimátum. El presidente en funciones ha tragado carros y carretas porque quería presentarse ante Pedro Sánchez y ante la opinión pública con un apoyo airoso: 170 diputados. El problema es que, salvo alteraciones de última hora, tiene 180 en contra.