presidenciales
Llega a Zimbabue el enviado especial de la ONU
miércoles 18 de junio de 2008, 10:48h
Menkerios, quien permanecerá en el país hasta el viernes, se reunirá primero con el presidente zimbabuense y candidato de la gubernamental Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), Robert Mugabe, y luego con su rival, Morgan Tsvangirai, del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC).
La visita de Menkerios se produce después de que el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, conversara con Mugabe, en ocasión de la reciente reunión de la FAO en Roma, y le solicitara recibir a su enviado para evaluar sobre el terreno la violencia política y cómo la organización internacional puede ayudar a Zimbabue. Hace unas semanas, el país africano estuvo al borde de una crisis diplomática con EEUU y Reino Unido, por el arresto de unos diplomáticos de dichos países que se reunieron con víctimas de la violencia política. Estas detenciones sobrepasaron el nivel de incidente, pues el gobierno zimbabuense se apresuró a liberar a los presos disculparse ante la comunidad internacional. Mugabe a aceptado el envío, por parte de la ONU, de una persona que vigile que no haya fraude en la segunda ronda de elecciones
Se espera que durante sus conversaciones con Mugabe, Menkerios abordará asimismo el deterioro de la situación humanitaria en el país después de que el jefe de Estado zimbabuense suspendiera el pasado día 6 las operaciones de todas las organizaciones defensoras de los derechos humanos y de asistencia de emergencia. Mugabe, por su parte, acusó a las ONG de favorecer y promover al MDC y a Tsvangirai, pero las agencias humanitarias han rechazado tajantemente las aseveraciones del mandatario.
El portavoz oficial del MDC, Nelson Chamisa, dijo que Menkerios será informado por Tsvangirai acerca de la oleada de violencia e intimidación política desatada por la ZANU-PF, que ha dejado, al menos, 66 muertos entre los seguidores del partido opositor, cientos de heridos y miles de desplazados de sus lugares de origen. En un informe publicado la semana pasada, la organización pro derechos humanos, Human Rights Watch (HRW) denunció que "los crecientes niveles de violencia política han acabado con cualquier esperanza de que puedan desarrollarse unas elecciones libres y justas en Zimbabue". "Los zimbabuense no podrán votar libremente si temen que ello puede acabar con su vida", añade HRW, que indica haber constatado "numerosos incidentes con secuestros, palizas, torturas y matanzas llevadas a cabo por los funcionarios y seguidores del partido en el poder" contra los seguidores de la oposición.