www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Y DIGO YO

¡A por las cuartas!

Javier Cámara
x
javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 08 de septiembre de 2016, 18:17h
Actualizado el: 09/08/2016 18:25h

En los más de 22 años que llevo en esto del Periodismo me he encontrado de forma reiterada con algo que, por otra parte, le ocurre a la gran mayoría de compañeros periodistas: todo el mundo te pregunta qué va a pasar con esto o con aquello. ¡Cómo si tuviéramos una bola mágica de cristal!

Entendiendo el interés del personal por la opinión de alguien que utiliza como herramienta de trabajo la actualidad, siempre contesto de broma que “si fuera adivino tacharía seis números en una lista de 49 y a otra cosa”. Luego, más serio, doy mi opinión sobre la cuestión planteada, que, últimamente y como se pueden imaginar, siempre es la misma: “¿Vamos a tener Gobierno?”.

Ante esta difícil pregunta se puede contestar con un “a estas alturas no tengo ni puñetera idea” que, sinceramente, es lo que a uno le sale apuntar. En tono más sereno, la respuesta más habitual no es muy distinta. Sólo hay que quitar el calificativo. Y es que nuestros políticos lo ponen muy difícil. Cada día más. Lo cierto es que ciertas estrategias o maniobras son inexplicables. Cómo se entiende si no, que un líder haga una ronda de contactos con todos los partidos con los que puede pactar, pero, a la vez, deja meridianamente claro que no se postula a intentar formar Gobierno. ¿Oscuras intenciones que algún día entenderemos? Pues eso, algún día…

De momento, el panorama político empieza a desesperar a una ciudadanía a la que confunden constantemente con mensajes enigmáticos y medias verdades. No todos, es verdad, pero si lo piensan bien más de uno se deja en el tintero aspectos y medidas que no conviene sacar a paseo en un momento determinado. Siempre intentan convencer de que lo suyo es lo mejor, aunque cada vez es más habitual escuchar que lo del contrario es lo peor. Poca pedagogía, poca exposición y explicación de ideas. Mucho ataque y ningún proyecto.

Muchas buenas intenciones con eso de “tenemos que acabar con el bipartidismo” y cuando el electorado vota para, precisamente, acabar con esta dualidad resulta que son los políticos los que no se ponen de acuerdo. Es un hecho sin precedentes que en España las principales formaciones estén tan parejas. Todos lo sabemos, el PP tiene más, pero no es suficiente. Ni siquiera con la suma del cuarto, que hace lo que puede. El segundo no quiere una gran coalición, que sería la solución. Pero es que el segundo y el tercero tampoco suman, en el caso de quisieran hacerlo, que tampoco está claro, y necesitarían a los nacionalistas, vetados por los segundos. ¡Qué follón!

A los intereses partidistas se suman los revanchismos y las cuitas personales. La mala sintonía entre algunos de los líderes es más que evidente. Un problema de muy difícil solución que, sin embargo, hace pensar que si los cabezas de lista son los responsables del bloqueo institucional, quizá lo inteligente sería quitar de en medio a estos líderes que han demostrado poca capacidad de acuerdo. Como quiera que ninguno de ellos ha reconocido su manifiesta incapacidad para solucionar el problema que tiene España, ni ha anunciado que se retira, todo hace indicar que iremos irremisiblemente a unas terceras elecciones.

Lo peor de todo es que, al margen de si se vota el día de Navidad o una semana antes, cada vez hay menos margen de cambio de voto por parte de la ciudadanía, es decir, que se volverá a votar más o menos lo mismo que en las últimas. Todo esto nos lleva a pensar que, pasados seis meses de las terceras elecciones, nos volveremos a encontrar votando para ver si en las cuartas los resultados son los deseados. Quizá con otros candidatos, otros talantes y los intereses de los españoles como objetivo principal consigamos algún día un Ejecutivo solvente y decente.

Como decía al principio, siempre me preguntan qué va a pasar con nuestros políticos, si van a pactar y si, por fin, tendremos Gobierno, pero tampoco se crean que interesa lo que contesto. De hecho nunca me dejan terminar. En España estamos muy poco acostumbrados a escuchar cuando ya tenemos una idea preconcebida y muy poca gente cambia de parecer ante un argumento bien estructurado. Y esto es algo en lo que la mayoría de la ciudadanía coincide con todos nuestros políticos.

Javier Cámara

Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(1)

+
1 comentarios