TRIBUNA
De Guindos no da la cara
viernes 09 de septiembre de 2016, 20:19h
El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, metió el zarpazo al aprobar la candidatura del exministro José Manuel Soria como candidato para el Banco Mundial. Las amistades resulta que a veces son peligrosas, como leímos en la novela de Pierre Choderlos de Laclos, cinematografiada por Stephen Frears adaptando la obra de teatro de Christopher Hamton. Esta amistad “dangerous” se da mucho en política, sobre todo en la línea geométrica y austral del Partido Popular, los cuales se tapan unos a otros con una manta de pordiosería. En política, digamos, no debe existir la amistad o el amiguismo o el pelotazo de rugby, pues que lo amistoso sólo es una cuestión de amores heterosexuales prodigándose en los despachos políticos. El exministro Soria capituló de su puestazo en el Banco Mundial, pero no lo hizo hasta darse cuenta de la que había organizado entre los miembros de la oposición, incluso entre el establishment de su propio partido. De Guindos, cabeza romana y tartamudeo, debe comparecer ante el Congreso de San Jerónimo para dar explicaciones sobre su intento de golpe de Estado moral ante un politicismo en que vale todo menos las rubias pesetas, que yo todavía tengo algunas por ahí y las miro con adoración de poeta. De Guindos es un europeo de carta blanca, de bandera de patria o de prosexualidad de amores diurnos. No se puede concebir que todo un ministro, que es el responsable que la economía no esté todavía afinada como un Stradivarius de moda prêt-à-porter, esto es, una economía que de entrada no puede avanzar en los presupuestos generales por este campo de maíz vacío de trigo que es España.
Soria debe obtener el título de socorrista para dedicarse a sacar náufragos de las playas canarias y dejarse de altos cargos teniendo en cuenta todo esa iracundia desarrollada al través de aquellos Papeles de Panamá de los cuales, por cierto, ahora nada se sabe. ¿Cómo De Guindos a sabiendas de la presunta corrupción panameña se le va la bola de billar para situar a su amor fatuo Soria en una institución desde donde se dirige la más alta economía del mundo? No haya paz para los vencidos.
El victimismo de tanto José Manuel Soria como de Luis de Guindos da un poco de pena por no decir un mucho de claustrofobia. Y es que el Partido Popular de Mariano Rajoy Brey -quien por cierto debería dimitir tras su fracaso en la investidura- siempre anda con ese amor loco -como el del Arcipreste de Hita- aunando colegueo y piernas y soflamas y vericuetos por donde se cuela la corrupción. Ahora parece que a Rita Barberá ya le quedan dos calorets para ser imputada y juzgada. El asfalto quema.
Por lo tanto, urge una regeneración de Celtiberia pronta y bien traída. Da la impresión que los partidos de izquierda están moviendo el viento solano para gobernar, si no ahora en terceras elecciones, este país arruinado en lo moral, en la glándula pineal y hasta en la hipertrofia del corazón -enfermedad, por cierto, que yo padezco-. El PP debe dejar paso a esa juvenalia que viene pegando el cartel de “aquí no se admite a los vejetes”, para organizar un partido limpio, conservador de acuerdo a sus ideales, sereno en Génova, patricio en las Cortes, en definitiva, un nuevo PP que empiece desde abajo para correr de nuevo en este rallie de hermafroditas que es la política.
Foro(s) asociado(s) a esta noticia:
De Guindos no da la cara
Últimos comentarios de los lectores (1)
3824 | Pontevedresa - 09/09/2016 @ 21:51:51 (GMT+1)
¡Menudo patinazo el del PP intentando colar a Soria para el Banco Mundial, pues aunque no esté imputado, es una elección que impide la estética además de la ética. Pero afortunadamente han reaccionado ante la indignación popular, cosa que no ocurrió con Maleni Alvarez, La Catenaria, ni con las iletradas Aído y Pajín, a las que les compramos y bien caro un puestecito en la ONU. Pero ya se sabe, la izquierda se vuelve puritana cuando son los demás los que se equivocan. Lo de aquí no se admite a los vejetes que nos cuenta, me parece impresentable, porque lo que no se debe admitir es a los indecentes. ¿Acaso le gusta a vd. las batallitas de novias despechadas que se traen en Podemos precisamente "los jóvenes"?
|
|