Las referencias al Partido Nacionalista Vasco (PNV) incluidas por María San Gil en la Ponencia Política que debatirá el PP este fin de semana en su XVI Congreso Nacional se ha erigido como uno de los símbolos de la crisis interna que padece el partido desde que perdiera el pasado 9 de marzo las elecciones. Dos corrientes opuestas, la que lidera Mariano Rajoy y la que defendió María San Gil hasta anunciar su retirada de la Ponencia. La oficialista apuesta por no criticar al Partido Nacionalista y, la “de toda la vida”, defiende los intereses nacionales frente a los localistas.
Ahora que la fecha se acerca y María San Gil se ha retirado y
ha anunciado que no acudirá a Valencia, las negociaciones para retirar esas referencias al PNV “incómodas” para muchos están en marcha. Su compañero ponente, el canario José Manuel Soria, justificó la marcha de San Gil, no por “diferencias de criterio fundamentales”, como dijo la todavía presidenta del PP vasco, sino por “razones de corazón”.
Soria es partidario de eliminar del documento las críticas al PNV tal y como lo solicitan, según él, “muchas enmiendas” presentadas.
Sin embargo, según ha podido averiguar el PP, de las 1.162 enmiendas sólo una decena quiere modificar, suprimir o suavizar el contenido del artículo 84 que destaca que “la actitud del PNV ha contagiado al resto de nacionalismos que hay en España. El conjunto de nacionalismos coincide en dar entidad a una ofensiva nacionalista y en intensificar un proceso disgregador de la Nación española”.
Las razones aportadas para suprimir este artículo son varias: un enmendante cree que la política del PP “debe ser la de buscar consensos y no enfrentamientos o exclusiones de partidos democráticos, respetando siempre nuestros principios”; otro considera que “no podemos ni debemos meter a todos en el mismo saco”, en referencia a los nacionalismos, y el tercero en pedir la supresión del artículo no ve “adecuado que figuren en nuestra ponencia estas alusiones”.
La razón para suprimir o “suavizar un poco la acusación hacia el PNV” forma parte de la estrategia pactista del equipo de Mariano Rajoy. Se trata de una apuesta por la moderación del discurso en algunas comunidades autónomas para poder ganar las elecciones generales de 2012. “Por mucho que nos pese - justifica un compromisario en su enmienda- sin mayoría absoluta necesitamos pactar con los nacionalistas”. En la última entrevista concedida por Rajoy antes del Congreso, el líder del PP también se había posicionado a favor del pacto con los nacionalistas.
Frente a la corriente oficial de Génova se han posicionado, entre otros, María San Gil, Esperanza Aguirre, Juan Costa, Gustavo de Arístegui, Eugenio Nasarre y Alejo Vidal-Quadras. Todos ellos han defendido el discurso tradicional del PP a la hora de dar prioridad a la defensa de los intereses de España y no doblegarse a realizar un discurso distinto en cada autonomía para ganar votos.
Este martes,
Alejo Vidal-Quadras ha expresado su alegría al conocer que las enmiendas que ha presentado junto a Eugenio Nasarre, Santiago Abascal, Luis Fraga, Carlos Delgado y Vicente Quintana, llegarán vivas al Congreso al ser aceptadas por los ponentes. Son ellos, la corriente más importante que lucha en contra de los intereses localistas. “Los pactos, defiende el vicepresidente del Parlamento Europeo, dejarán de hacerse desde una perspectiva parcial y se enfocarán sin excepción con visión nacional, sentido nacional y ambición nacional”.