EN BUSCA DE UN NUEVO ALTO EL FUEGO
Europa y EEUU amenazan a Rusia y Siria con nuevas sanciones económicas
EL IMPARCIAL/Efe
lunes 17 de octubre de 2016, 10:39h
Actualizado el: 18 de octubre de 2016, 01:01h
Tras su reunión de este domingo, el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, han abierto la puerta a nuevas sanciones económicas contra Rusia y Siria para forzar un alto el fuego en Alepo.
Estados Unidos y Europa continúan comprometidos con una solución diplomática a la violencia en Siria y estudian nuevas sanciones económicas para forzar un alto el fuego, afirmaron este domingo en Londres el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson. Tras una reunión a la que también asistieron representantes de Alemania, Francia e Italia, Kerry y Johnson coincidieron en que existe un "acuerdo abrumador" para exigir a Rusia y al régimen sirio un cese de la violencia inmediato en Alepo y otras zonas del país.
Kerry afirmó, de hecho, en la rueda de prensa conjunta con el diplomático británico que mantiene las expectativas de que ese alto el fuego llegue esta misma semana. "Hay trabajo que hacer en los próximos dos días que podría llevar, al menos así lo esperamos, a abrir las puertas de un alto el fuego, aunque va a ser duro". "El arma más poderosa que tenemos en este momento es nuestra capacidad de hacer que el presidente (Vladímir) Putin y Rusia sientan las consecuencias de lo que están haciendo", afirmó Johnson. El ministro de Exteriores detalló que las principales herramientas a su alcance son nuevas sanciones económicas contra el Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, y sus socios, así como llevar ante la justicia internacional a los culpables de crímenes de guerra.
Kerry viajó a Londres tras reunirse el sábado en Suiza con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y representantes de los países de la región involucrados en el conflicto sirio, encuentro del que salió sin un compromiso para detener los bombardeos gubernamentales y rusos sobre la parte de Alepo controlada por la oposición. Aún así, el diplomático estadounidense subrayó que en esa reunión se barajaron diversas posibilidades para poder declarar un alto el fuego y aseguró que todavía hay opciones.
Aunque Johnson había avanzado el jueves la posibilidad de evaluar el inicio de operaciones militares occidentales en Alepo para frenar la violencia, tanto él como su homólogo estadounidense afirmaron este domingo que no hay "apetito" en favor de esa posibilidad. "Aunque ninguna opción está en principio fuera de la mesa, las llamadas opciones militares son extremadamente difíciles", admitió el responsable del Foreign Office.
Kerry, por su parte, argumentó que los países europeos son reacios a "enviar a la gente a la guerra" y consideró que los parlamentos del continente "no están listos para declarar una guerra". El estadounidense alertó además sobre las posibles consecuencias indeseadas que tendría una acción militar en Alepo y subrayó la necesidad de evitar extender las confrontaciones sectarias en la región, así como avivar un enfrentamiento entre "superpotencias" como Estados Unidos y Rusia, lo que a su juicio tendría "consecuencias desastrosas".
Más de medio millar de personas han muerto en Alepo desde que las fuerzas gubernamentales sirias, apoyadas por la aviación rusa, iniciaron una ofensiva sobre la parte este de la ciudad a finales de septiembre, un asedio que Kerry tachó de "barbarie" y de crimen contra la humanidad. Los bombardeos han causado centenares de heridos y han destruido gran parte de los hospitales de la parte oriental de la ciudad, en manos de la oposición, en la que sobreviven cerca de 250.000 personas.
"Esto podría acabar mañana mismo, esta misma noche, si Rusia y el régimen de Al Asad aceptaran comportarse conforme a cualquier norma o estándar de decencia, pero han elegido no hacerlo", lamentó Kerry. Moscú afirmó por su parte que continuará las operaciones militares "contra los terroristas del Estado Islámico y el Frente de al Nusra" en Siria tras la reunión de ayer en Lausana.
Estados Unidos ha sostenido que el objetivo de Rusia en el conflicto es únicamente brindar apoyo al régimen de Al Asad y que los esfuerzos de Moscú no están centrados en combatir el terrorismo, como afirma. "El 80 % o el 85 % de sus bombardeos han sido contra la oposición moderada, no contra los extremistas", dijo Kerry, quien calificó ese uso de la fuerza como "un insulto a los valores que las Naciones Unidas y muchos países creen que deberían guiar nuestras acciones", sentenció.
Sigue la matanza
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, los civiles siguen muriendo en Alepo. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, sólo en las últimas horas han muerto al menos 27 personas murieron por los bombardeos contra el este de la ciudad, cercado por el ejército y controlado por la oposición. De esas víctimas, al menos doce perdieron la vida este lunes, entre ellas cinco menores de edad, por ataques de aviones de guerra no identificados contra el distrito de Al Marye. Otras quince personas perecieron en la noche del domingo en bombardeos similares contra el barrio de Al Qataryi, donde también hubo 23 heridos.
El Observatorio no descartó que el número de muertos en Al Qataryi siga en aumento porque hay al menos diez familias bajo los escombros.
Entre el domingo y el lunes unas 43 personas murieron en el este de Alepo por los bombardeos y disparos de artillería, contra las zonas de Bab Nasr, Al Sukari, Al Sheij Fares, Masaken Hanano, Al Haidaria, Al Misir y Al Sajur, entre otras.
Desde el pasado 22 de septiembre, Alepo es blanco de una ofensiva de las fuerzas del régimen, apoyadas por la aviación rusa. Hace doce días, el ejército sirio anunció que disminuiría estos ataques, aunque la semana pasada volvió a intensificar los bombardeos y los disparos de artillería.