Se ha hecho esperar la respuesta de el diario de Prisa a los comentarios del ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el prime time televisivo. El diario había optado por no dar más publicidad a la polémica, pero una información de El Mundo ha conseguido que El País salte.

El Mundo lleva como tema de portada “La superestafa de Nicolás”, y explica que el joven suplantador envió a Mercadona un dosier firmado por la vicepresidenta ‘Saez de Santamaría’ (sic) en el que le advertía de una campaña de Carrefour para desprestigiar sus productos. La foto, para los combatientes de Mosul: “Fuerzas de élite iraquíes irrumpen en Mosul por el este”. Además, “Dirigentes de C’s ven una ‘ocasión perdida’ no entrar en el Gobierno”.
Antonio Lucas cree que se necesita una izquierda. Escribe: “En España vivimos entre el suicido de una izquierda leve y el resoplar de otra recreativa y cascabelera”. También argumenta: “Para qué cojones queremos una izquierda que dé susto y dogma, cuando el susto ya lo llevamos dentro por definición de hombre o mujer, por concreción de españoles”.
La Razón, con las fotos policiales de los ‘jefes’ de Estado Islámico: “La cúpula del ISIS clama venganza por el aseido a Mosul”. Lleva una imagen de dos soldados en un puesto de control al sur de Mosul, “capital del califato”. En terreno nacional: “Rajoy negociará los apoyos de C’s. PSOE y PNV personalmente”. En Madrid, “Carmena indigna a los madrileños al no informar hasta media noche que todos los vehículos pueden circular por el centro”.
El País afirma que “El PSOE iniciará en diciembre el plan para su reconstrucción”. Al lado, también destacado, lleva una serie sobre “las reformas que necesita España”. Dice que “la máxima prioridad” es asegurar las pensiones. La foto, también para las tropas iraquíes, que “toman la televisión de Mosul”.
En su editorial, contesta por fin a Pedro Sánchez, después de que éste criticara al diario en el prime time televisivo, el domingo. Primer párrafo: “El ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez ha acusado a este periódico de presionarle para que no formara Gobierno con Podemos y los independentistas y de ser correa de transmisión de los intereses de los poderes económicos. No hubiéramos entrado a desmentir semejante despropósito si el diario El Mundo no hubiera revelado este martes que, en realidad, los hechos ocurrieron exactamente al revés, es decir, que fue Sánchez el que visitó al presidente de Telefónica para pedirle que presionara a su favor sobre la línea editorial de EL PAÍS, de cuya empresa la compañía de telecomunicaciones posee un 13% de las acciones”.
Y más adelante: “Ejercer presión desde el poder político sobre las empresas y accionistas de medios de comunicación, para torcer o manipular sus posiciones editoriales, es algo común en los regímenes autoritarios pero constituye un acto inaceptable que descalifica por completo a quien aspiraba nada menos que a presidir el Gobierno de España. Si desde la oposición se permitía esa clase de licencias, no queremos imaginar qué sería capaz de hacer Sánchez en este terreno si hubiera obtenido el Gobierno”.
Dos hombres se dirigen a un puesto de control del Ejército iraquí al este de Mosul con una bandera blanca, a lomos de asnos blancos también. Portada de ABC. Dice que “El ejército de Irak combate ya a la yihad en las calles de Mosul”. Y que “después de tres semanas de ofensiva, entran en el fortín del ‘califato’ y toman la sede de la televisión”.
Ignacio Camacho también escribe sobre Sánchez, al que muchos columnistas le ‘dan una vuelta’ este miércoles: “Su falta de arraigo en las federaciones donde el PSOE tiene implantación real le ha dibujado una idea desenfocada de la organización que en esos territorios ejerce históricamente como estabilizador de clases medias y, en el fondo, como una fuerza conservadora o pequeñoburguesa”. Añade que “su continua aplación a la militancia lo ha hecho olvidarse de ‘la votancia’: gente madura, identificada con el relato político de la Transición y habitante de la España provincial”.